Lo dijo Carlos “Uluncha” Saravia, abogado de dos de las familias de los brigadistas fallecidos el 27 de octubre de 2014. Los que están acusados de delito de incumplimiento a los deberes de funcionario público son Víctor Ola Castro, Roberto Durnelli y Víctor Dagum. “Acá no murieron expedientes, no fueron violados procedimientos, acá lo que hubo es la muerte de cuatro personas y por eso digo en todo momento que los fiscales se pongan los pantalones largos”, enfatizó el letrado.

Las víctimas de esta trágica historia son los brigadistas: Víctor Humberto Ferreyra, Matías Daniel Vilte, Mauricio Valdéz y Martín Albarracín. Las familias de estos dos últimos están bajo el patrocinio del doctor Carlos “Uluncha” Saravia, quien dialogó con MUY CRITICO.

Falta solo días para el inicio del juicio donde usted representará a dos de las familias de las victimas ¿Qué tribunal va a juzgarlos?

En principio esto va a ser en el tribunal del doctor Rodrigo Pipino. Estamos con fecha del 15 al 31 de octubre. Esto habla de que llegamos a una etapa de definición que puede traducirse en una condena o una absolución.

Nosotros entendemos que hay sobrados antecedentes y pruebas como para dirigir un reproche penal. No de la manera tibia que lo ha hecho la fiscal hasta el momento, es decir, con incumplimiento de los deberes de funcionario público, sino que aquí estamos hablando la existencia de cuatro personas fallecidas por negligencia; y esto se traduce en una calificación muy lógica que es homicidio.

Foto: Diario Norte

La discusión sería si el homicidio es “doloso” en términos de “dolo eventual”.  Es decir, un “homicidio simple” o si es un “homicidio culposo”. Entiendo que cualquiera de estas dos figuras a nosotros nos conforman porque se corresponden con la realidad.

Por lo visto para la fiscal la preminente postura es decir que prácticamente aquí “se violaron algunos reglamentos” y creo yo que eso es difícil de explicarle a las familias que han padecido nada menos que la extirpación de personas jóvenes, florecientes y que el único error que cometieron fue confiar en un Estado que impiadosamente, ni siquiera los preparó para afrontar nada menos que un incendio de magnitudes.

O sea que lo que estamos viendo, es que estas familias han peleado contra el Estado, han peleado contra una Justicia poco diligente. Han tenido que discutir con una fiscal de Estado que –entiendo yo– que no tiene mucho compromiso con la Justicia. Han tenido que pelear contra una defensora oficial que no los aceptaba a los efectos que sean querellantes. Han tenido que pelear contra un fiscal que archivó la causa.

Foto: Nuervo Diario

Entonces esto habla de que no estamos discutiendo sobre lo que es una causa de trámite normal, sino que por el contrario por la connotación que tiene, por la envergadura de lo que es la tragedia que ha determinado que este Estado buscara evitar costos políticos. Mezquina forma de trabajar de estos funcionarios, con escasa honestidad intelectual y que hoy llegan a una etapa final.

Creemos que esto se va a dar en términos contundentes. Si hay justicia estos señores van a estar condenados como corresponde.

¿Cuál sería la caratula?   

Incumplimiento de funcionario público es la calificación principal y hay una subsidiaria a instancia de lo que nosotros pedimos que es la de homicidio culposo. Es decir que lo que está en juego ahora prácticamente se encuentra en manos de la señora fiscal Mónica Poma, esto habla de que, si es que los fiscales acusan como se debe, esto es un homicidio.

Ahora bien, yo no creo en las casualidades. Cada vez que tenemos un fiscal que acusa levemente, casi le diría en términos de paradoja, a nosotros nos genera el derecho de especular con que el interés político a veces afecta o contamina la Justicia.

Acá no murieron expedientes, no fueron violados procedimientos, acá lo que hubo es la muerte de cuatro personas y por eso digo en todo momento que los fiscales se pongan los pantalones largos.

Acá ya teníamos problemas con el CIF, mire el conflicto en el que está sumido hoy este Cuerpo de Investigadores Fiscales, porque hasta para establecer si la ropa era ignifuga, es decir que si el equipamiento con el que los habían mandado a estos chicos a combatir un incendio realmente era el que correspondía.

Ola Castro – Foto: Nuevo Diario

Yo lo que sé –y en otro nivel– es que acá hubo millones de pesos que se enviaron por el Plan Nacional del Fuego. Hasta el día de hoy no lo explican. Lo que sé también es que estos tres imputados en la Justicia jamás fueron sometidos a un sumario administrativo. Es decir que acá hubo protección.

Por eso la actitud de la fiscal de Estado, por eso la de los defensores, por eso la de los fiscales… por supuesto que esto provoca mucha vergüenza, a mí en particular porque soy un actor más de la Justicia.

Ahora, yo lo que quiero es que dejen de sacrificar la honestidad y que comiencen a trabajar como corresponde.

Esta película ya la vimos ¿No será que termina el proceso y los tres –imputados se van con un: “tres años de prisión en suspenso”?       

Según la calificación que es la principal que da la fiscal, es que se vayan y salgan caminando con una pena menor aun. Ahora para eso estamos peleando. Para eso marchan los padres todos los jueves desde hace cinco años.

Por eso ellos no han declinado lo que es una ofrenda póstuma a lo que son los hijos fallecidos. Yo creo que todos haríamos lo mismo. Nos matan los hijos por negligencia, porque se roban la plata del Fondo Nacional del Fuego, porque tienen que cumplir con los pedidos de alguien y simular que iban a combatir un incendio.

Porque mandar a cuatro chicos –dos de ellos eran desmalezadores– ninguno de ellos capacitados para combatir un incendio, ninguno con estructura, ninguno con la logística necesaria, sin relevamiento satelital o aéreo de lo que hacían. Sin relevamiento control de lo que era meteorológicamente la dirección del viento, sin plan de ruta de escape… bueno esto habla de que estos chicos fueron enviados a la muerte.

Hay veces que algunos creen que uno quiere exagerar y bueno yo quisiera verlos a ellos –Dios no lo permita– en esta circunstancia. O sea… que les maten el hijo y que encima quieran impunidad. Estas son cosas que duelen mucho y bueno los abogados tenemos la misión de actuar con compromiso.

Yo lo que hago es tratar de traducir estas disconformidades, esta queja ciudadana que tienen estos padres que solamente quieren ante la imposibilidad de recuperar la vida de sus hijos, que han visto padecer a la familia de estos jóvenes, que han visto a los nietos llorar y extrañar a sus padres que en definitiva hoy al menos tengan una cuota de justicia ¿Cuál es? Que al menos los imputen y condenen por el delito que corresponde y no estemos inventado figuras benévolas para ver como quedamos bien.

Yo no sé qué se le debe a Ola Castro, ni a Dagum, ni a Durnelli. Yo particularmente creo que le deben mucho a estas familias por sus negligencias.