El más grande futbolista de todos los tiempos cuenta con un doloroso record: es el futbolista que más fouls sufrió por parte de sus rivales. Por ello tuvo que someterse a una cirugía que le ayudó en sus dolencias. Foto: Golesmagicos.com

Muchas gracias a todos por los mensajes y el cariño que me hacen llegar. Me dan mucha fuerza. Algunos se preguntan «¿Pero, por qué Maradona camina así?», o «¿Por qué lo operaron?». Bueno, para ellos va este video. Un abrazo grande. Escribió es su cuenta de Instagram la más grande súper estrella que ha dado el Balón-pie argentino a lo largo de su rica historia.

Corría 1990 y se jugaba el Mundial de Italia 90. Se enfrentaban Argentina-Camerún y la informática ya daba sus primeros pasos en espectáculos deportivos, la cual traducía estadísticas que se habían visto en el campo de juego. Particularmente una llamó la atención al finalizar el primer tiempo. El score devolvía un 0-0; pero otro dato inquietaba desde las pantallas: Diego Armando Maradona había sufrido 45 fouls.

Benjamin Massing, Emile M’Bouh, Victor N’Dip y André Kana-Biyik (tarjeta roja a los 89 minutos) fueron los encargados de “cocinar” a patadas al astro argentino. Por supuesto que lo único que quedó de aquella tarde “negra” –no por el color de los africanos, sino por sus brutales intenciones– fue el resultado 1-0 sobre la selección que hasta ese momento era la campeona del mundo.

Aquella nefasta tarde la albiceleste perdía con un gol increíble de Roger Milla a los 67 minutos de juego, cuando al peor arquero del torneo, Nery Pumpido, se le escapa de las manos un cabezazo del moreno, sellando la suerte de la Argentina. Resultado que envió a los de Bilardo directo al “grupo de la muerte”, del cual salió librado y con sangre sudor y lágrimas  terminarían disputando la final del torneo, cuando un penal que solo vio el réferi uruguayo Edgardo Codesal nos dejaría sin el sueño mundialista.

Argentina-Corea del sur. Diego sufre el castigo de los brutales coreanos -Captura YouTube-

Pasaron 29 años de aquella épica futbolística y Diego sufre las secuelas que le dejó aquella tarde frente a los brutales morenos y muchas otras batallas tales como la recordada frente a los coreanos, en México 89, y ni hablar de España 82, cuando fue castigado malamente por la bestial marca de Claudio Gentile.

Como un viejo boxeador que debe recoger las secuelas de una carrera donde le han golpeado malamente, Diego sufre los castigos de aquellas épocas y afortunadamente la ciencia y los talentosos médicos que lo intervinieron harán de sus actuales días algo más llevadero en lo que su calidad de vida respecta.