Lo dijo El candidato a presidente de Consenso Federal Roberto Lavagna, quien junto a Juan Manuel Urtubey y su equipo de campaña emitieron un comunicado donde llaman a suspender de inmediato la campaña electoral e implementar un Programa de Emergencia Alimentaria y Sanitaria, para que a nadie le falte alimentos ni remedios, entre varias medidas urgentes para poder atravesar la excepcional crisis que se desató después de la sórdida derrota de Macri en las PASO. Foto: La Nación

En medio de un intento de dialogo con olor a consenso pero de difícil consecución, Alberto Fernández y Mauricio Macri tuvieron una fugaz comunicación después de las elecciones. A este gesto para tranquilizar los mercados, el riesgo país y el Dólar, entre otras calamidades que han convertido al país en un tembladeral por la ineptitud del actual gobierno, se suma la decisión de Roberto Lavagna de suspender la campaña por parte de su partido.

“Un programa de emergencia alimentaria y sanitaria y renegociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el crédito stand by vigente, cuyos condicionantes y perfil de vencimientos son imposibles de cumplir sin más ajuste y sufrimientos”, solicitó en el comunicado.

“La República atraviesa en estos días una de sus cíclicas crisis socioeconómicas y financieras, cuya magnitud y profundidad todavía es impredecible (…) el origen último es la extrema polarización que construyeron, a lo largo de ocho años de estancamiento, los dos últimos gobiernos, siguiendo una estrategia de amigo / enemigo que instaló el encono entre los argentinos”.

Los puntos de Consenso Federal para contener la crisis

Primero, invito a todos los candidatos a cancelar las acciones electoralistas por varias semanas, hasta que recuperemos la serenidad y la estabilidad que necesitamos. Nosotros, a partir de este momento, lo haremos. En este contexto, el gobierno nacional y su principal oposición en el juego amigo / enemigo deben postergar por semanas el «campañismo electoral» que desarrollan y que les impide ver con nitidez la gravedad de la crisis.

Segundo, hacemos un llamado al gobierno para que implemente, de forma inmediata, un Programa de Emergencia Alimentaria y Sanitaria, para que a nadie le falte alimentos ni remedios. Eso requiere que el Poder Ejecutivo Nacional convoque, con urgencia, a gobernadores, intendentes y organizaciones de la sociedad civil, con el propósito de unificar el diagnóstico de necesidades, adoptar las medidas administrativas que agilicen las compras y contrataciones y coordinar las acciones de distribución territorial.

Tercero, es imprescindible constituir, ya mismo, una Mesa de Consenso, al estilo de lo que fue la experiencia del Diálogo Argentino, con la participación constructiva y solidaria de todos los sectores sociales, religiosos e institucionales. Eso permitirá encontrar más rápidamente las soluciones que beneficien a los más humildes y a los que tienen mayores urgencias. Un buen instrumento para institucionalizar, más tarde, la Mesa de Consenso es el Consejo para el Desarrollo Económico y Social, una propuesta presentada por nosotros al Presidente hace ya más de tres meses.

Cuarto, reiteramos nuestra exhortación al gobierno a que plantee de inmediato ante el FMI la necesidad de renegociar el crédito stand by vigente, cuyos condicionantes y perfil de vencimientos son imposibles de cumplir sin imponerle a los argentinos muchos años más de ajuste y sufrimientos. Para esto propongo que los líderes de las fuerzas políticas relevantes alcancemos acuerdos básicos sobre el cumplimiento de todos los compromisos asumidos por la Nación, ello de manera compatible con la sustentabilidad social y productiva, como así también con el objetivo fundamental de recuperar la confianza y previsibilidad de Argentina.