Su víctima fue el colombiano Evert Bravo. El hijo de la leyenda azteca expresó su deseo de pelear contra kazajo Gennady Golovkin y también quiere la revancha contra el argentino Sergio Maravilla Martínez. Foto: Twitter

Solo le bastó un potente gancho al hígado para que el colombiano no pudiera recuperar la vertical y Julito Chávez tuviera su gran regreso después de 27 meses y una situación de dopaje positivo por marihuana que parece haber quedado en el pasado.

La pelea con el colombiano Evert Bravo, un rival por demás accesible, estaba pactada a 10 round, pero una andanada de combinaciones por parte del mexicano y una “puñalada” a la zona hepática fueron suficientes para decretar el KO y el regreso a los cuadriláteros del hijo de la leyenda.

Como bien lo reflejan los diferentes portales de deportes, tras la victoria, el púgil mexicano declaró que seguirá preparándose para continuar afrontando peleas en la búsqueda de una chance por un título mundial. Entre esos anhelos se encuentran dos objetivos: Gennady Golovkin y el argentino Maravilla Martínez.

El problema con una probable pelea con Martínez, es que el ex campeón mundial argentino, quien venció por puntos a Chávez en una verdadera batalla, ya está retirado y es muy difícil que regrese, sobre todo después de los papelones que sufrió en sus últimas peleas, sobre todo con la paliza que le propinó Miguel Cotto en el Madison Square Garden de Nueva York.