En la Sala IV del Tribunal de Juicio se desarrollará hoy la segunda jornada de la audiencia de debate seguida contra Carlos Enrique Uriburu. El imputado es docente de música y es juzgado por abuso sexual gravemente ultrajante por la circunstancia de su realización agravado por la guarda y por ser cometido por un encargado de la educación (tres hechos en concurso real), en concurso ideal con corrupción de menores agravada, en concurso real con coacción y privación ilegítima de la libertad, en perjuicio de una menor de edad (15).

Hoy está prevista la declaración de dos hermanos de la víctima, una familiar del acusado, una médica del Hospital de Salud Mental “Dr. Miguel Ragone” y un oficial de policía.

El juicio está a cargo de los jueces Norma Beatriz Vera (presidenta), Maximiliano Troyano (vocal) y Ángel Amadeo Longarte (vocal interino). Por el Ministerio Público interviene el fiscal Sergio Federico Obeid. La defensa del imputado está a cargo de Roberto Reyes. Interviene la Asesoría de Incapaces 5.

Carlos E. Uriburu fue denunciado por la madre de la menor damnificada. Según consta en la causa, el acusado era docente de música del colegio al cual concurría la víctima. La denunciante relató que en agosto de 2018, el acusado se ofreció para darle clases particulares y gratuitas de guitarra a la menor, en su casa, aduciendo que tenía aptitudes para la música. La familia lo vio como una oportunidad y accedió. En un primer momento, la adolescente asistía al domicilio de Uriburu acompañada por su madre, quien se quedaba a esperarla hasta que terminaba la clase. Cuando estas se fueron haciendo más largas, la menor comenzó a concurrir sola.

La denunciante refirió que el imputado recibía a su hija acompañado por su esposa. Manifestó que ambos se fueron ganando su confianza con sus atenciones (le hacían obsequios a la menor y la esposa del imputado la acercaba hasta su domicilio). En ocasiones -aprovechando la mala situación económica de la familia- Uriburu buscaba a la adolescente a la salida del colegio para llevarla hasta su casa y le daba dinero para sus gastos.

La denunciante señaló que, desde que empezó a asistir a las clases de música, su hija cambió su comportamiento: lloraba de noche, no dormía, no quería comer y no toleraba la cercanía de hombres. Preocupada, llamó a su hija mayor para que hablara con ella. En septiembre de ese año, la víctima contó a su familia que había padecido abusos por parte del profesor de música. Manifestó que cuando llegaba a la clase, la mujer de Uriburu se retiraba, ambos se quedaban solos y él la sometía sexualmente. Luego la obligaba a bañarse. El imputado le advertía que no contara nada porque él tenía un buen abogado defensor y la amenazaba con hacerle daño a su familia. También le decía que estaba en contacto con una red de trata de Colombia y que la iba a mandar a ese país.

Prensa Poder Judicial