La última película de Danny Boyle trae una genial idea de su guionista Richard Curtis, quien imaginó un “apagón” mundial donde la emblemática banda británica jamás existió y solo el protagonista conoce las canciones de Lennon y Paul McCartney, teniendo la posibilidad de comercializarlas y alcanzar la gloria absoluta ya que nadie en el planeta jamás los conoció. Cuando se anunció que el título sería Yesterday, costó alrededor de 10 millones de dólares obtener los derechos de las canciones de los Beatles para la película.

Por Iggy Rey

¿Cómo sería el mundo si jamás hubiesen existido los Beatles? A partir de esta premisa surrealista arranca la idea del guionista Richard Curtis, para que el director de “Trainspotting” y “Slumdog Millionaire”, dirigiera uno de los films más esperados del año.

Antes de arrancar con los detalles, de lo que muchos críticos están etiquetando como la película más original del año, cabe destacar el hecho de que los pesares de Quentin Tarantino en Cannes no eran tan pesimistas como lo lamentaba el gran cineasta por entonces.

“Fíjense en el calendario de este verano. Mi película es la única que se estrena en dos meses que es original, sin estar basada en un libro, un remake o en un cómic”, indicó durante la presentación de “Once Upon A Time In Hollywood”. Pero por suerte no está todo perdido…

Sin Beatles

Solo basta poner en practica la maravillosa idea de éste guion en un terreno hipotético para darnos cuenta de lo que Los Beatles le aportaron a este mundo desquiciado, ruin e hipócrita, para dimensionar la grandeza de estos cuatro británicos que sacudieron al mundo en la década de los 60 y que jamás pasarán de moda. Sin contar con la cantidad de bandas que los tomaron como referentes y las interminables inspiraciones que causó en otros artistas en las décadas que subsiguieron después de la disolución del grupo y la tempana muerte de su líder en 1980.

 

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The feel-good movie of the summer, #YesterdayMovie, is in theaters this FRIDAY. Tickets at link in bio.

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¿Cuál sería nuestra primera reacción al ver a un músico callejero interpretar: Yesterday, The Long And Winding Road, Let It Be, o Hey Jude, ignorando por completo la existencia de los verdaderos autores?

En el universo de las genialidades cinematográficas ochentosas podríamos compararlo con una situación surrealista tan grotescamente genial como poner a Biff Tannen de ‎”Back to the Future” con el almanaque deportivo conteniendo los resultados de los últimos 50 años, a apostar al ganador sin equivocarse.

Ergo, aquí Jack Malik –interpretado por Himesh Patel– es quien contará con el secreto de ser el único ser vivo en el planeta que recordará a Los Beatles, de hecho, ni siquiera Google los podrá localizar en una búsqueda.

Malik apenas toca para cuatro niños en sus pseudo-recitales al aire libre a mitad de su raquítica carrera como artista urbano, cuando su novia le dice la premonitoria frase “los milagros ocurren”. Sin imaginar lo que el mundo le depara, un apagón mundial le provocará un accidente a bordo de su bicicleta, ya que producto de esto un conductor desprevenido lo envía al hospital con la sola pérdida de un diente; pero con el mapa del santo grial en su mente.

Al despertar recibe una guitarra como regalo de su novia y lo primero que hace es ponerse a tocar “Yesterday” y aquí comienza la magia. ¿Cómo sería escuchar frente a tus narices esta pieza de arte de una belleza extraordinaria si jamás hubieras escuchado hablar de John Lennon o Paul McCartney?

Son esas raras ocasiones en las que el cine logra que el espectador dimensione las pulsiones que provocaría la magia del infinito talento, tal y como pudo lograrlo Tom Tykwer en “Perfume: The Story of a Murderer” en 2006, solo que aquí no hace falta el contexto de El siglo de las luces, sino que incluso se puede jugar a contrastar con decadencias modernas como “Fix you”, de los impresentables de Coldplay.

Es tan afortunada la idea de poner a rodar una fantasía de esta magnitud que parece ser que Hollywood recupera con Yesterday la edad de oro de los ochentas, donde “el realismo mágico” fagocitado en comedias acerca de gente común, parece ser un género resucitado del tipo de “Big” en 1988; dotándolo de ese vaivén imaginario que proponían las salas de cines cuando el perdedor absoluto pasaba a situarse en el trono imaginario del simpático impostor que se niega a revelar su secreto, ya que cuanto más lo guarde más magia llegará a sus ganancias personales.

Lo que entusiasma de esta apuesta cinematográfica es el hecho de subyugar al espectador con guiones dotados de una originalidad asombrosa, tal como el de Andrew Niccol para la estupenda “The Truman Show” en 1998; aquí Yesterday dejará a Danny Boyle a cargo de lo que puede ser el regreso de las comedias fantásticas al universo del séptimo arte actual, el cual carece de ideas originales tanto como de sentido común, pero que desparrama estereotipos de capas coloridas, trajes ajustados y seres voladores que atestaron las pantallas de los cines de todo el mundo y que infectaron la cabeza de los espectadores hasta límites intolerantes.

Bienvenidos a la magia de un buen guion, a la beatlemania y a las comedias dotadas del querido y casi fuera de uso, realismo mágico y sobre todo originalidad, haciendo de este quinto Beatle, el personaje que todos quisiéramos ser.

Foto: plasticosydecibelios.com