“La pistolera” Fanny Sisneros y Misael Hernández fueron vistos juntos en una  confitería céntrica de Salta. Ella fue detenida por realizar un disparo desde el balcón de un edificio en Sarmiento al 400. A él lo dejaron en libertad bajo ciertas condiciones, una de ellas era “no poder acercarse ni mantener contacto” con ella. Evidentemente les importó poco y nada de las condiciones obrantes en la causa

Corrían los primeros días de mayo cuando Salta se desayunó con la noticia de que una mujer había realizado un disparo con una Bersa, calibre 9 mm., desde el balcón de un edificio ubicado en calle Sarmiento al 400. Obviamente que como toda estupidez realizada por algún desquiciado –o desquiciada en éste caso– el hecho se conoció por haberse publicado en las redes sociales.

Unos días después se conocía la identidad de la mujer de nombre Fanny Sisneros y de apenas 19 años, por cierto superando en precocidad al matón neoyorquino conocido como Billy “The Kid”, quien comenzó a usar armas de fuego a los 21 años, cuando se hizo célebremente conocido por sus crímenes. Aunque extemporánea la comparación, viene al caso al referir a estos violentos, quienes comienzan a familiarizarse  con el uso de armas de fuego a corta edad.

Luego de trascender el grave episodio que generó indignación, Sisneros fue localizada unos días después en un hostal ubicado en calle Leguizamón. Fue imputada por el delito de portación de arma de fuego y se procedió a su detención. Mientras tanto la noticia tomó estado público a nivel nacional, pero no por la peligrosidad del episodio, sino por las imágenes que mostraban la atractiva figura de “La Pistolera salteña”, lo que originó de toda clase de titulares coloridos como: “Detienen a la pistolera hot” o patéticas crónicas de ese talante.

Obviamente que al fiscal Santiago López Soto le cabía la responsabilidad de averiguar de quien era el arma, más que las curvas de la mujer, por lo que ordenó la detención de un extranjero con doble nacionalidad de 26 años, quien dijo ser el inquilino del departamento desde donde se efectuó la detonación.

El sujeto de nombre Misael Hernández fue detenido porque supuestamente era el propietario del arma con la que Fanny Sisneros realizó el disparo desde el balcón. Unos días después de quedar también detenido, éste individuo argumentaba que la mujer era su “ex pareja” y que el arma no era de su propiedad. Finalmente Hernández, de doble nacionalidad colombiana y norteamericana, fue imputado por el fiscal de la causa.

Alto riesgo

Ante el pensamiento acotado de una sociedad abúlica, quien supone que un disparo al aire con un arma de estas características no podría dañar a nadie; y que solo se trata de una travesura de una señorita que tiene ganas de llamar la atención, MUY CRITICO consultó con un perito experto en armas de fuego.

“Hay casos que han sido documentados que han terminado con víctimas fatales de niños y personas que inclusive estaban dentro de sus casas. De personas que han realizado tiros al aire, incluso desde campos de tiro o campos militares y al ser proyectiles de alta velocidad pueden alcanzar los 2 mil o 3 mil metros hasta poder llegar a caer, llegando a alcanzar una velocidad que puede llegar a lesionar a personas mortalmente”, dijo el licenciado en criminalística y consultor en la oficina de InterCrim, Carlos Párraga.

Libre pero con restricciones

Unos días después Hernández quedó libre pero bajo apercibimiento de cumplir ciertos trámites indicados por la Justicia y sobre todo no poder acercarse ni mantener contacto con Fanny Sisneros.

En este punto la historia tomó un tono bizarro ya que si bien el “pasamanos” del arma podría “dibujar” una gambeta judicial por parte del colombiano-norteamericano, haciéndose el distraído y de esta manera zafar con lo que había argüido al ser detenido.

“A mí me salvó el hecho de que la Brigada de Investigaciones hizo una requisa en el departamento y no encontró nada”, contó.

Además dijo que el arma utilizado por Sisneros era del amigo que estaba con ella esa noche en el departamento. “Estaba ebrio y luego se dio a la fuga y nunca más supe de él”, indicó Hernández a El Expreso de Salta, como si se tratara de un personaje sacado de una ficción cinematográfica.

“Pasaron quince días y se declaró que yo era inocente, que no hay pruebas contundentes de que yo sea el dueño del arma de guerra”, declaraba frente al periodista Sebastián Cardozo, de ese medio gráfico.

De esta manera a Misael Hernández solo le quedaba desentenderse totalmente de Fanny Sisneros. De esta manera eludir los requerimientos de la Fiscalía Penal N° 2 y dejar su situación casi en una pulcritud miscelánea, por obra y gracia de sus argumentos.

El caso llegó a los medios nacionales como Clarin

“Prácticamente todo acabó y es mejor así, creo que viviré una vida más tranquila lejos de ella”, dijo el sujeto, convirtiendo de esta manera un episodio gravísimo en una simple anécdota.

Con todo lo expuesto y ante la permisividad de una Justicia lenta, abúlica y ralentizada como la salteña, el asunto no era más que otra indignante crónica donde el sistema de administración de justicia de la provincia se cae a pedazos.

Pero la desfachatez alcanzó un nivel grotesco cuando el 24 de junio, MUY CRITICO realizaba –en el centro mismo de la ciudad de Salta– una producción acerca de las peripecias de un productor de contenidos carioca, quien  viaja por todo el mundo, de nombre Rafael Berthier, cuando la imagen de Misael Hernández y Fanny Sisneros en modo “luna de miel”, sintetizó la perversa semiosis del cuadro.

Este es el edificio desde el cual Fanny Sisneros realizó el disparo

Sentados frente al Hotel Salta, disfrutando del sol y la belleza de la ciudad, a solo metros de la Plaza 9 de Julio, allí estaban los dos, tan juntos como el primer día y tan felices como niños en una fábrica de dulces.

Así es que en Salta, ya se pueden realizar disparos desde el balcón de un edificio céntrico sin necesidad de alquilar un polígono de tiro, como lo haría todo ciudadano que quiere probar un arma de guerra.

Además de hacer desaparecer un arma como si se tratara de una pinza de depilar de las tantas que utiliza la noble Fanny en sus interminables previas cosméticas antes de salir a brillar en la noche, donde obsecuentes de su belleza le permitirán apetencias de éste talante, para luego subirlas a sus cuentas de Facebook, con tal el corto brazo de Ley en Salta todo lo puede y nada lo ve.