Una imagen desgarradora tomada por la periodista Laura Álvarez Chamale muestra la cara más horrorosa de la pobreza, cuando el frio golpea y mata sin piedad a los más vulnerables. La sociedad salteña pide abrir las iglesias para abrigar a quienes no tienen donde pasar las noches.

Tras las muertes por hipotermia de argentinos en situación de calle comenzó una movida para hacerle frente a las heladas mortales y se abrió el estadio de River Plate, en Núñez; pero eso está muy lejos de la realidad salteña, ya que, a 1500 kilómetros de ese grandioso gesto, muchos son los que padecen las heladas en Salta.

La periodista Laura Álvarez Chamale tomó una fotografía dolorosa y la subió a las redes donde se viralizó inmediatamente. En la misma se puede ver a personas durmiendo en el piso en una galería de un local de la Peatonal Alberdi, a solo metros de donde está ubicado el gigantesco templo que es la Catedral de Salta y que a los únicos que abriga es a las inertes estatuas e imágenes que allí anidan, mientras cientos de salteños sufren las heladas impetuosas.

Gesto a imitar

Mientras se abrían las puertas del estadio mundialista de River Plate y abrigaban a cientos de personas en situación de calle, muchos salteños comenzaron a preguntarse si no sería posible abrir las puertas del estadio DELMI, el cual alberga una capacidad para 8 mil espectadores bajo techo.

Mientras tanto y ante una lluvia de críticas contra la Iglesia católica y sus curas acusados e investigados por pedofilia y abuso de menores, no sería mala idea por parte de la Curia intentar al menos mejorar la paupérrima imagen que tienen en el ámbito local y mostrar al menos un poco de misericordia con los pobres de esta ciudad olvidada de Dios.

Por ahora la Iglesia no se ha pronunciado al respecto, tampoco la Municipalidad de la Ciudad de Salta y ninguna autoridad ha tomado cartas en el asunto. Hasta ahora solo se comunicó a la población que está en marcha un operativo abrigo, pero ningún daño les haría a estos indolentes abrir las iglesias para que al menos en ese enorme e inútil templo los pobres más pobres puedan al menos sobrevivir y tener la chance de no sentir que la vida los ha golpeado tan duro.