Marta Eugenia Braga, embarazada de treinta y ocho semanas y con los controles médicos realizados en forma normal, llegó al nosocomio de Gral. Güemes con contracciones y problemas de presión, pero por falta de anestesista, fue derivada a Salta, donde su bebé nace sin vida. Roberto Francisco Farías, médico ginecólogo obstetra y Alejandro Esteban Cortez Bellomo, también médico y Jefe de Guardia del Hospital Joaquín Castellano, fueron imputados por la fiscal penal de General Güemes, Verónica Simesen por el luctuoso hecho

“Desde un principio el trato no fue agradable. Me atendieron unas enfermeras que hasta inclusive me dijeron: ´¿Cuántos hijos tenés?´, a lo que le respondí: ´tres´ y me dijeron ´ya deberías darte tu tiempo, como dejar de tener hijos´.

El dialogo es insólito, cruel, impensado. Sucedió en el hospital de Güemes, a solo unos kilómetros de Salta capital, donde parece ser que para estos desalmados una madre embarazada con complicaciones en su salud y la de su bebe es solo un número más.

“Yo tenía presión alta y los latidos del bebe estaban bajos”, relata Marta acerca de aquel terrible día. Cuando ya la preparaban para la cirugía le comunican que debía volverse a Salta porque no había anestesista.

Obviamente ante semejante periplo, donde Marta tuvo que soportar los vaivenes del viaje, al llegar al Materno Infantil, el bebe ya había fallecido; cuando desde el hospital de Güemes le dijeron que todo había estado bien.

La fiscal investiga Verónica Simesen, se encuentra con un caso de una mujer con gestación a término, quien perdió a su bebé al no recibir, presuntamente, las atenciones necesarias.

Los imputados en esta perversa historia de la desidia son Roberto Francisco Farías, médico ginecólogo obstetra y Alejandro Esteban Cortez Bellomo, también médico y Jefe de Guardia del Hospital Joaquín Castellano.

Desde la web de Fiscales, se informa que Las actuaciones se iniciaron a partir de la denuncia de Carlos Javier Argañaraz realizada el 18 de Junio de 2015. El denunciante sostuvo que el día anterior, su esposa, Marta Eugenia Braga, embarazada de treinta y ocho semanas y con los controles médicos realizados en forma normal, llegó al nosocomio de Gral. Güemes con contracciones y problemas de presión, pero por falta de anestesista, fue derivada a Salta, donde su bebé nace sin vida.

Los informes médicos y del CIF (Cuerpo de Investigaciones Fiscales) indicaron que la paciente sufrió el desprendimiento de placenta lo que ocasionó que el bebé llegara sin vida y que hubo sufrimiento fetal, lo que se debió a que no se practicó la cesárea de urgencia, práctica que la condición médica de la madre requería.