Lo dijo el abogado de Nicolás Cajal, el doctor Pedro Arancibia, a la salida de una audiencia de imputación que duró más de cuatro horas. Los fiscales penales Ana Inés Salinas Odorisio y Gustavo Torres Rubelt, hicieron conocer a Cajal, las pruebas reunidas en su contra y lo imputaron por supuesto encubrimiento agravado en perjuicio de Jimena Salas

La palabra de Pedro Arancibia

Muy lamentable en el sentido que tengamos que estar acá en carácter de imputado, en una audiencia de imputación absurda. Por supuesto con argumentos agarrados de los pelos, pero pedimos la intervención de la Auditoria de fiscales en el momento de la audiencia.

Nos predispusimos para que se lo interrogue a Nicolás de todo lo que consideren necesario. Fue sometido a todas las preguntas que hagan falta. Se contestó en detalle, se volvió a decir todo lo que se había dicho en su momento.

Estamos muy tranquilos con la inocencia de Nicola y nuevamente abierto a explicarlo judicialmente sino a la sociedad también que está sumergida en una confusión absoluta, absurda y lamentable por cierto, porque en vez de estar buscando, codo a codo, con los fiscales, a los asesinos de Jimena, tenemos que venir, insólitamente a una audiencia de imputación por fundamentos que hoy los conocimos. Son agarrados de los pelos, son antojadizos, son arbitrarios, son caprichosos.

Básicamente –dicen los fundamentos– que Nicolás Cajal habría cometido encubrimiento al convencer a su suegra que se cremara el cuerpo. Cuando eso fue una disposición consensuada, y más allá de eso, la cremación o la entrega del cuerpo la dispone la fiscalía penal luego de que se realizaron todas las diligencias y las pruebas necesarias.

No es que la familia le exige a la fiscalía penal que le entregue el cuerpo, sino que la fiscalía penal es quien decide –cuando se hicieron todas las diligencias– y lo llaman para dispongan, ya sea cremándolo o dándole para cristiana sepultura, eso ya es cuestión personal.

Vamos a solicitar el inmediato sobreseimiento porque no existe una prueba. Es todo agarrado de los pelos, responde al capricho del procurador general, en querer vincularlo a Nicolás.

Primero era femicidio, luego habla de un sicario, luego habla de un autor secundario… ahora lo imputa a Nicola Cajal de encubridor ¿de qué? No sabemos, es todo muy irregular, muy vergonzoso.

Gentileza El Tintero de Salta