La esposa de un preso en el pabellón de cuidados para mayores enfermos relató que allí comparte el enclaustre con el hijo del cantante de los Nocheros. Dicho pabellón tiene el mismo régimen que los demás, con la salvedad de que no son reos violentos debido a sus delicadas condiciones de salud.

Después de que la jueza de Garantías 7, María Edith Rodríguez, rechazara el pedido de arresto domiciliario presentado por la defensa de Marcos Lautaro Teruel y ordenar mantener la prisión preventiva del imputado, el curso de la investigación determinó que continuará alojado en la alcaidía mientras se completan las diligencias solicitadas en el marco de la causa.

En tanto el sábado 1 de junio, una lectora de MUY CRITICO alertó acerca de una revuelta en el interior de la alcaldía, mientras se llevaban a cabo las visitas de familiares a los internos de esa dependencia.

Allí fue cuando Isabel, una señora que tiene a su marido detenido, un reo que sufre de diabetes e hipertensión arterial, alojado en el pabellón de cuidados intensivos dijo que “se retobaron dos celdas”, en clara alusión a las condiciones paupérrimas en las que los presos viven allí y las constantes grescas que se producen.

Desconociendo totalmente acerca de la novedad que la mujer iba a brindar a éste medio, fue que se le consultó por las condiciones de detención de su pareja, quien espera una resolución por delitos contra la integridad sexual.

“Mi marido es un hombre mayor, tiene diabetes y también hipertensión”, indicó la mujer, a la vez que expresó que la población en la alcaldía  esta sobrepasada. “Se pelean todos los días, hay 700 presos y la capacidad es para 300”, dijo angustiada.

Lo que vendría después fue una verdadera sorpresa. “Ahí lo tienen al hijo del Nochero”, dijo. Por lo que se le consultó quien más comparte ese pabellón con el joven acusado de los delitos de exhibiciones obscenas agravadas (dos hechos) y abuso sexual con acceso carnal (dos hechos) en concurso real.

“Ese es un pabellón de cuidados. Lo comparte con personas que no pueden violentarlo”, indicó. Además agregó que “hay otros internos que están con él que padecen artrosis, hay otros con situación post operatoria, pero la mayoría tienen diabetes como mi marido”, enfatizó.

Por su parte, Isabel solicitó mantener la reserva de su identidad, por lo que los guardias podrían tomar medidas y sacar a su marido de ese pabellón y trasladarlo con la población común. Por último pidió desesperadamente que las autoridades traten de mejorar las condiciones de ese lugar, sobre todo por el hacinamiento, situación que afecta severamente la hipertensión arterial de su marido.

Si bien Isabel hizo hincapié en que ese pabellón, donde está su marido, el joven Teruel y otros internos con la salud muy comprometida, están aislados del resto pero que el contexto en general de hacinamiento, enfrentamiento entre bandos y situaciones de peleas permanentes es ya es insostenible.

En cuanto a Teruel, permanece detenido con prisión preventiva desde el pasado 25 de abril cuando llegó a la sede de la alcaidía.