Se trata de la señora Beatriz del Carmen Valdivieso, quien declaró en la penúltima jornada de juicio contra Mario Condori por el homicidio de Cintia Fernández. Además la señora Ana Fernández mediante su abogado solicitó al tribunal incorporar una serie de fotografías donde se ve a su hija con el único imputado en un viaje que se realizó posterior a la fecha en que Condori dijo haber terminado la relación. El tribunal denegó la incorporación de las fotografías por una cuestión técnica de recepción de pruebas.

La señora Beatriz del Carmen Valdivieso solicitó protección policial al momento de prestar declaración indagatoria frente al tribunal que está juzgando a Mario Federico Condori, a quien reconoció al momento en que el tribunal le instruyó reconocer visualmente al imputado, en las formalidades de rigor antes de las indagatorias.

La testigo se mostró muy temerosa desde el momento en que entró a la Sala de Grandes Juicios, por lo que la presidenta le instó al conocimiento de que existen derechos que la asisten, pero que debe cumplir con los mandatos de decir verdad y no callar ni ser reticente al momento de declarar. Una vez que inició la indagatoria, Valdivieso dijo que la custodia policial que ella había solicitado jamás se hizo efectiva, además dijo temer por su vida y la de su familia.

Reconoció haberle abierto la puerta a Condori en reiteradas oportunidades para ingresar al block 18 del complejo de Parque La Vega, donde vio que visitaba a Cintia en su departamento.

Valdivieso dice recordar que se produjo una improvisada reunión de vecinos con posterioridad, donde relató que no recuerda cuál de los vecinos dijo haber escuchado “gritos de una mujer en la madrugada”, pero que creyeron que se trataba de ella –la declarante–, quien a veces discutia acaloradamente con su marido por entonces y que los vecinos pensaron que estaban peleando.

Como es de primar la mala costumbre, en este caso la vecina que escuchó los gritos, no llamaron al 911 para no involucrarse. Entonces en esa improvisada reunión de vecinos unos dias despues del hallazgo de Cintia sin vida, dedujeron, coincidente con las fechas en que se produjo el hecho, de que en realidad la que gritaba pidiendo auxilio habría sido Cintia. Todo esto según declaraciones de esta testigo.

Cabe recordar que según las pericias en la escena del crimen habían estampadas tres huellas dactilares de tres dedos de Cintia, a 60 cm. del suelo, dando la sensación de que la víctima fue arrastrada hasta la habitación. Dato que surgió de las pericias presentadas en el debate por el experto en criminalística Héctor Barbosa.

Por su parte la vecina dijo recordar que aquel martes 26 de abril había visto a Condori ingresando al edificio en una moto negra; en tanto, el domingo 1 de mayo dijo sentir olor a podrido. Durante la indagatoria de Condori, en la primera jornada de audiencia, declaró frente a este tribunal, haber terminado la relación el 18 de abril.

Las fotografías que no se incorporaron

El día de ayer –28-5– la señora Ana Fernández dijo haber encontrado una serie de fotografías en formato papel, de su hija con el principal imputado, las cuales se tomaron en un viaje por Purmamarca durante la Semana Santa del 2011, es decir los días 19, 20, 21, por lo que sería imposible que estuvieran juntos en esas imágenes.

Por una cuestión técnica de recepción de pruebas el tribunal no hizo lugar al pedido de la querella, atendiendo también a que el material fotográfico aportado por la madre de la víctima, dice haberlas encontrado en el día de ayer, sobre el final del debate, ya que finaliza el día 30 de mayo, para dar paso a los alegatos. Ante esto la señora Ana Fernández entregó el material fotográfico a esta redacción.