Lo dijo la doctora Gabriela Arellano, querellante en la causa por la muerte de Diego Castro. MUY CRITICO entrevistó a la representante legal de la familia Castro, quien destacó dos ejes fundamentales sobre la acusación en el grado de responsabilidad de quien está siendo juzgada por el luctuoso hecho, los mismos obedecen al exceso de velocidad y el consumo de alcohol. La palabra de la querella

Se pueden ver en los dos videos que, creo con ese elemento probatorio, queda que la señora María Belén Méndez García Zavaleta se desplazaba a un exceso de velocidad. El perito del CIF calcula una velocidad de 83 km/h., cuando la máxima para circular era 40 km/h.

Tuvimos la testimonial del acompañante, él consideraba que la velocidad era normal, lo cual esta parte considera que estaba en falso testimonio. Ya tomaremos las medidas pertinentes a eso, porque puede ser que en el estado de alcohol en el que ellos se encontraban, no hayan tomado la dimensión. Dijo que estaba el transito “embotellado” y que por lo cual venían a una velocidad normal, cuando las pericias en el lugar, donde la velocidad es de 40 km/h. justamente ellos circulaban a más 80 km/h.

Tenemos huellas de derrape donde son huellas claras en cuanto a la aceleración que produce en la conducción.

La caratula

Nosotros consideramos que una persona instruida, que tiene conocimientos de las leyes de transito porque porta todos los papeles, sumado a que ella se desempeñaba en un municipio; sabemos que éste gobierno es pionero en capacitar a las personas en cuanto a negligencias e imprudencias en la conducción, en toda la provincia de Salta tenemos tolerancia cero de alcohol, entonces, conducir bajo estado de ebriedad, con un vehículo de alto porte, a excesiva velocidad, consideramos que no puede haber maniobras imprudentes.

Sabemos que en esas condiciones los salteños no podemos salir a manejar un vehículo que estos casos es considerado como salir con arma cargada, que bajo ningún punto de vista podemos tener que es una conducción “imprudente”.

Creemos en este tribunal, sostenemos que queremos una condena que sea justa, pero sobre todo queremos una condena ejemplar, para que este hecho no vuelva a suceder.

Lo que quiero recordarles es que Diego Castro no se encontraba cruzando una calle, no se encontraba conduciendo bajo una imprudencia o como en muchos casos hemos visto; el señor se encontraba en la vereda poniendo un cartel.