Lo dijo la abogada de la familia Castro, a minutos de escuchar el bochornoso e indignante fallo que emitieron los jueces Marcelo Rubio, Mónica Faber y Martín Pérez. La letrada por su parte destacó el hecho de que un cumulo de factores fue lo que los llevó a plantear el dolo eventual, ya que no fue “una sola imprudencia” la cometida por Méndez García Zavaleta. Además el inexplicable último intento de culpar al acompañante. Crónica de un papelón más de la Justicia salteña.

Esto significa acrecentar el dolor, significa tener una nueva víctima por un accidente de tránsito sin una condena justa y ejemplar, significa revivir en todas la víctimas fatales que hay en nuestra ciudad y es un fallo lamentable, muy doloroso.

La familia está totalmente destrozada, como ya lo hemos dicho infinidad de veces: Diego Alejandro Castro se encontraba sobre una vereda, se encontraba colocando un cartel. No estaba en circunstancias para encontrarse en riesgo su vida, cruzando una calle.

Los peatones sabemos el riesgo que tenemos a la hora de circular. Él solamente se encontraba de espaldas poniendo un cartel.

Este hecho que causó Méndez García Zavaleta podría haberse llevado dos vidas más, que el tribunal no tuvo conciencia. Creo que todos los salteños hemos visto el video que yo no tengo palabras para poder reproducirlo.

Hemos visto un video que claramente denota la velocidad. Denota una intencionalidad, denota un dominio del vehículo, denota el desprecio por la vida humana, hasta por la vida propia de ella misma, considero. Creo que ese video habla mucho más de lo que yo pueda decir.

También se advierte ese ciclista que hoy debe estar mirando éste resultado y debe agradecer a Dios que en ese momento no le arrebató la vida, Méndez García Zavaleta; y el señor Yapura, quien declaró también y dijo que si él no reaccionaba también, teníamos tres personas muertas.

¿Porque se falló de esta manera?

Creo que no se evaluaron todos los elementos probatorios –creímos–, quizás en el grado de inocencia, que con un video que muy pocas veces tenemos la posibilidad de poder observar este tipo de conductas, creímos que con eso podía bastar una pena justa para que Diego Alejandro Castro pueda descansar en paz y para que todos sus familiares puedan creer en la Justicia.

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Esto tiene que ser un llamado de atención a toda la sociedad salteña, que a la hora de emitir un voto pensemos bien que legisladores vamos a poner en las bancas. Como lo dije, tenemos un mínimo por un homicidio culposo agravado de tres años, con lo cual se sigue con la impunidad de una ejecución condicional en este caso.

Creo que tenemos que ser más responsables, creo que no se puede valuar un agravante si tenemos 0.5 de alcohol, 1.5 o 3… no podemos seguir con esto, creo que tenemos que trabajar todos para que esto no vuelva suceder.

Cada vez vamos a encontrar más estrellas amarillas en la calles, más gente reclamando todos los viernes alrededor de la plaza.

El dolo eventual

Para plantear un dolo eventual no tiene que ver exclusivamente sino se da un cumulo de circunstancias. Lo que esta parte reprocha es que uno puede entender una imprudencia, que puede ser beber alcohol, puede entenderse.

Ahora… estar trasnochada, amanecida, alcoholizada; manejar un auto que tenía pleno conocimiento porque era de su propiedad, de alto porte, con caja automática y a la excesiva velocidad que circulaba. Porque los peritos fueron determinantes, que con casi el doble del máximo permitido y hacer esta maniobra temeraria como lo hizo. Entonces ese cumulo de factores es lo que a nosotros nos lleva a plantear lo que es el dolo eventual.

El rol del acompañante

Ella prestó declaración el ultimo día antes de incorporar toda la prueba y cerrar el debate, ella quiso desligar su responsabilidad, aduciendo de que su acompañante, Di Carlo, es quien le provocó esta maniobra de realizarla y bueno situación lamentable desde todos los aspectos.