Según relató el padre de una familia, fueron obligados a quedarse encerrados dentro del camping por no presentar los tickets. Además, según el damnificado, los hicieron abonar dos veces la estadía y el personal los maltrató hasta que el hombre se identificó como funcionario de la Policía de la Provincia de Salta.

El hecho ocurrió el sábado 09-02-2019, cuando Roberto y su familia habían planificado pasar un día en el camping del Balneario Xamena. Según relató éste padre de familia a MUY CRITICO, llegaron a las 10 de la mañana y abonaron las entradas correspondientes.

Lo acompañaba su esposa Miriam y sus hijos, dos varones de 17 y 12 años, y una niña de 6 años. Unos minutos después de entrar decidieron quedarse por 24 horas, razón por la cual les hicieron abonar otra suma de dinero, además de lo que ya habían pagado.

Pasado el mediodía el cielo comenzó a cerrarse, con pesadas nubes oscuras que anunciaban lluvias. Ante esto Roberto y su familia decidieron retirarse, ya que no tenía mucho sentido quedarse, con las precipitaciones que se avecinaban, iban a convertir el esparcimiento en una tarde pasada por agua.

Con las primeras gotas cayendo sobre el camping, Roberto desarmó presurosamente su carpa y cargó todo “como si fuera un paracaídas”, dijo a este medio, utilizando esa metáfora para graficar el desorden de efecto personales, donde quedaron mezclados los tickets.

Al intentar retirarse del predio una persona los detuvo en la puerta y como si de un patovica en un boliche que monta toda una escena pidiendo el ticket de vaso, este sujeto les prohibió la salida a Roberto y a toda su familia.

El argumento era que, si es que no les mostraba los tickets que habían abonado unas horas antes no podían retirarse.

Ante esto un agente de la Policía custodiaba el lugar y presenciaba el hecho sin inmutarse, sin si quiera advertirle al sujeto de la puerta del camping, que por un miserable pedazo de papel sin ningún valor –fotos– estaban reteniendo contra su voluntad a niños menores de edad.

La situación se comenzó a poner cada vez más tensa cuando una mujer del personal del camping se aproximó y comenzó a destratar a Roberto, quien aún no se identificaba como funcionario policial, con un rango muy superior al agente que se encontraba presenciando todo eso y que de seguro estaba realizando un “adicional” ese día, como se conoce en la jerga policial a actividades extras.

“Me basurearon, me hicieron sentir muy mal y me humillaron delante de mi mujer y mis hijos”, dijo Roberto. Cuando la situación ya no daba para más y la actitud de estas personas pertenecientes al balneario era retener a esa familia a como dé lugar, Roberto se identificó como efectivo policial, recién allí el tono bajó.

Los tickets de la discordia, recien al llegar a su casa Roberto los encontró en medio de sus efectos personales

Aun así su par de la Policía, el agente que allí se encontraba, ni siquiera emitió una sola palabra. Recién pasadas las 16 horas, Roberto y su familia pudieron salir del camping.

Lo que corresponde en estos casos es que esta familia realice la denuncia en el Ministerio de Defensa al Consumidor y que el Estado tome cartas en el asunto de inmediato, ya que nadie puede retener a una familia –con niños– dentro de un predio, contra su propia voluntad y menos aún por solicitarle unos tickets de dudoso valor como comprobantes, ni siquiera se trata de facturas o tickets que guarden las formas legales.

Foto: Facebook Balneario Xamena