Lo dijo el doctor Juan Pablo Gallego, quien es un especialista en casos de abuso de menores. Estuvo en Salta para exhortar a la jueza Villa Nougués a comparecer ante la Corte Suprema de la Nación en un caso de abuso a una niña de seis años. Opinó acerca de la cantidad de casos que involucran a sacerdotes en abusos de menores y relató cómo fue el enjuiciamiento y condena de Julio César Grassi, donde él fue querellante y litigó contra 25 abogados contratados por el sacerdote, por entonces.

MUY CRÍTICO –¿Podría comentarnos la razón de su visita en Salta?

Gallego –De un tiempo atrás he decidido matricularme ante el Colegio de Abogados de Salta. Estoy interviniendo en una causa por los derechos de una niña, que en estos días cumple seis años de edad.

Entendemos que hay una actuación anti-funcional por parte de la titular del Juzgado Civil de Primera Nominación que está vulnerando gravemente los derechos de esta niña, sobre la que recae la sospecha de una posible agresión sexual e insólitamente, y esto es lo que me convoca en el día de la fecha (08-02-20019) desde hace un año, éste expediente está siendo reclamado nada más ni nada menos que por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la citada jueza desobedece la orden.

Indica que la Corte no tiene las facultades suficientes para pedirle el expediente o cuestiona los oficios y está impidiendo la actuación de todos. Sabemos que en el orden jurídico de la Argentina, la Corte Nacional es el órgano superior para administrar justicia y sin embargo en muchos años, en décadas de actuación profesional, nunca he visto un caso similar en que una magistrada se niegue y desobedezca de la manera en que está ocurriendo con una orden emitida por el Superior Tribunal de la Nación.

Me ocupa por estas horas, el alzamiento de esta magistrada contra la Corte Nacional, provocando un verdadero escándalo en el sistema judicial argentino y a la vez continuando en el dictado de medidas que perjudican a una niña en el marco de las obligaciones que la Argentina tiene por haber suscripto el tratado internacional de mención en los derechos del niño, que está siendo vulnerada y arrasada por actos de una magistrada que evidentemente está empeñada en ni siquiera obedecer las órdenes de la Corte Suprema de la Nación; que ha remitido oficios en cuatro oportunidades, negándose la magistrada a remitir estos actuados.

MUY CRÍTICO –¿Quién es la jueza?

La jueza es la doctora Villa Nougués. No la he podido ver, pero le hice saber al juzgado de mi llegada a Salta y del alzamiento de esta magistrada por una orden emitida por la Corte. Es inédito e incluso sorprende a la misma Corte de Justicia de la Nación.

MUY CRÍTICO –¿Cuál sería el caso en cuestión?

Una situación muy traumática en relación a su progenitor. Los padres de la niña están separados desde varios años atrás. La niña no solo señala, sino que tiene algunos registros físicos que evidentemente podrían ser compatibles con una agresión sexual. Sin embargo la niña no ha sido escuchada en todo éste tiempo y las sucesivas presentaciones y solicitudes que yo mismo he efectuado con su representación no han sido atendidas, no han sido oídas por esta magistrada.

MUY CRÍTICO –Lo saco del tema. Usted fue gran protagonista del Caso Grassi, es un especialista en el tema de abuso de menores, por ello pedirle su opinión acerca de la cantidad de casos de abusos de menores, los cuales involucran a sacerdotes acusados de abusos, acá en Salta.

Sí. Es un tema que me toca ver de cerca. Me ha tocado ver lo que ha pasado con el sacerdote Rosa. Ahora entiendo que un religioso de la localidad de Oran que incluso habría tenido designación por parte de Su Santidad, el papa Francisco, es hoy cuestionado por una situación de esta índole.

Evidentemente este tema se viene repitiendo no solo en Salta. Es un problema que la Iglesia en el más alto nivel no está pudiendo abordar con acierto.

Entiendo que el papa Francisco es probable que él tiene una visión más política, más social en su trabajo y hace su aporte desde ese lugar. Creo que el actual papa emérito Benedicto XVI es quien en su momento abordó con más… no quiero ser injusto, pero con una determinación mayor, la política a seguir en materia de abusos y quizás Francisco no ha sabido o no ha podido contener esa situación que vemos que en Salta está muy desbordada y muy preocupante.

Además con tantos creyentes y con tantas personas con fe que por supuesto quieren una iglesia buena. Una iglesia que proteja, que ayude y no que esté contaminada por estos sujetos que hacen aberraciones con menores de edad, con daños para toda la vida.

MUY CRÍTICO –¿Usted tuvo algún contacto con el Vaticano, con el papa Francisco o con algún vocero acerca de este tema? 

Lo he tenido. Le he expresado mi entera preocupación por esta problemática. Lo he tenido también con motivo del conocido caso que me ocupó –Grassi–.

A la fecha no he obtenido lo que sería la respuesta concreta a estos requerimientos; si la expresión de preocupación, pero bueno creo que sería muy importante que el papa pueda ver con amplitud el desborde de esta situación y que tome medidas fuertes y eficaces sobre todo porque estas cosas están ocurriendo.

Un país que por un lado nos tiene orgullosos que el pontífice sea uno de los nuestros. Pero a la vez esto alarma al mundo que en la propia Argentina y aquí puntualmente en Salta ocurran este tipo de casos.

Creo que ahora se viene en breve una reunión en Roma, que incluye a las conferencias episcopales de la mayoría de los países donde se va a abordar este tema y yo entiendo que el papa comience a abordar con otra contundencia este tema. Esa es mi expectativa.

MUY CRÍTICO –La causa Grassi en que situación está actualmente y en qué situación está el Padre Grassi actualmente?

Ese es un tema que yo también le he expresado al Vaticano reiteradamente la necesidad de que se tomen medidas concretas, es decir, la causa Grassi, concretamente yo obtuve su condena en el año 2009, a 15 años de prisión por abusos sexuales y corrupción de menores reiteradas.

Costó muchísimo que esa pena efectivamente se cumpla. Grassi desplegó un poder como ustedes han podido ver a lo largo de los años, inédito.

Sin embargo a partir del año 2013 he podido lograr su detención, está cumpliendo 5 años en Campana, en la Provincia de Buenos Aires, pero bueno… también en este caso la Iglesia omite tomar las acciones canónicas del caso.

He pedido que sea reducido a laico, que sea apartado porque tengamos en cuenta de que en el caso de Grassi, ya no se trata de una mera sospecha o de une mera denuncia que hay que investigar, es decir, ha intervenido la Justicia en el más alto nivel.

Él ha podido estar defendido por 25 abogados defensores particulares, de los más conocidos de la Argentina. La causa ha atravesado todas las causas judiciales en la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Le he ganado por cinco votos a cero y ahí ha terminado de confirmarse su estado de culpabilidad. Entonces es muy importante y hay una demora no justificada del Vaticano para que este hombre sea apartado. Porque este hombre si ya, con todas las letras es un delincuente sexual, con condena firme y con sentencia.

Está cumpliendo la pena que merece, menos creo yo de la que le correspondía pero con el orgullo de haber podido demostrar como siempre dije que lo iba a hacer.