Lo dijo la madre del joven después de reunirse con el fiscal Pablo Paz. Para el Ministerio Publico se trata de un suicidio, razón por la cual el caso quedaría cerrado, pero la familia exige una investigación a fondo, ya que la idea de que “Wanchope” haya tomado esa determinación no les cierra por ningún lado.

El joven solo tenía 22 años y desde el 26 de enero había desaparecido. Egresado del IEM y con pretensiones de ingresar a la universidad para estudiar Enfermería, apareció sin vida en lo que sería un “suicidio” para la fiscalía.

Según la familia, quienes se reunieron con Pablo Paz después de que Cruz apareciera sin vida, colgado con una soga en inmediaciones de barrio Autódromo, por cierto primera suspicacia que aparece en el caso, ya que Wanchope vivía en el lado opuesto de la ciudad, entonces cabe preguntarse ¿Para qué trasladarse hasta la otra punta de la ciudad si es que quería suicidarse?

Este es el primer cuestionamiento que se hace la familia, como también dudan de la veracidad de la carta que supuestamente dejó. La madre salió del Ministerio Publico con un papel dentro de un folio que tenía impresas algunas líneas, las cuales fueron transcripta de la supuesta misiva.

Además la tía del chico se planteaba ante la prensa local el hecho de que él salió con lo puesto, no llevó ninguna cuerda, no lápiz, ni papel para redactar la carta. Según trascendió en las últimas horas, la soga pertenecería a un hermano del fallecido.

La familia junto a la abogada Amalia Ramos, exigen una investigación a fondo ya que para ellos no tiene lógica un final de estas características.

El otro “suicidio” que después no fue

La última vez que se habló de suicidio en un caso de homicidio en Salta fue cuando aparecieron sin vida Lujan Peñalva y Yanina Nuesch. Ese caso representa una de los papelones más flagrantes que cometió la Justicia salteña en los últimos años.

Por ello sería saludable que antes de lanzar una teoría que cierre el caso rápidamente, se debería investigar a fondo y no determinar en pocas horas que todo se circunscribe a un suicidio.

Aun no se sabe cómo fueron la ultimas horas del joven, aun no se investigó a su entorno, ni siquiera se sabe si tenía enemigos o algún antecedente de pareja que haya motivado algún desenlace del tipo pasional. Todo esto en el terreno de lo hipotético pero son puntos clave para no descartar absolutamente nada.

Tampoco se conoce si hubo alguna cercanía a un contexto de ventas de estupefacientes, o si Cruz habría estado frecuentado círculos de personas peligrosas o lo que comúnmente se conoce como “mala junta”. Cabe recordar que Castañares no es un polo cultural exactamente y que las reuniones de marginales, vagos y drogadictos en ese barrio es parte del paisaje.

Todos estos puntos aun la Fiscalía ni siquiera tuvo tiempo de cubrir y menos de “ir a fondo” como lo exige la familia.