Parece que reeditar cintas olvidadas de los 80 se está convirtiendo en un negocio más que redituable para la industria del entretenimiento. Esta  vez se trata de la secuela de “Un príncipe en Nueva York”, el grandioso éxito protagonizado por el versátil Eddie Murphy y dirigida por John Landis, el director del video clip “Thriller”, de Michel Jackson

«Tras muchos años intentándolo, estoy encantado de que ‘El príncipe de Zamunda 2’ esté en marcha oficialmente». Las entusiantas declaraciones pertenecen a Eddie Murphy. «Hemos reunido un gran equipo y estoy deseando llevar a todos estos personajes de nuevo a gran pantalla».

Ya es oficial y se puede informar que ya está en marcha la continuación de aquella estupenda comedia que aterrizó en los cines en 1988, con un magnífico trabajo de Eddie Murphy como el afable Akeem, quien llega a América en busca de un amor verdadero, ya que en su país monárquico, solo puede contraer matrimonio con otras chicas de sangre azul a las que él ni conoce y menos ama.

La historia es increíblemente divertida, donde una cantidad de personajes interpretados todos por los geniales comediantes Eddie Murphy y Arsenio Hall, llegan a Nueva York con la premisa de conseguirle esposa para el príncipe.

Murphy junto a su «padre», James Earl Jones

Obviamente que la tarea no será nada fácil, ya que Akeem pretende ocultar su verdadera identidad por lo que comienza a trabajar junto su mandamás en una hamburguesería. Una verdadera galería de personajes desfilan alrededor de la historia, con actores tan reconocidos como James Earl Jones –la voz de Darth Vader– John Amos –Raíces– y hasta un cameo de lujo de Samuel L. Jackson antes de hacerse mundialmente famoso gracias al aura de Quentin Tarantino.

Ahora los ejecutivos de Paramount Pictures han seleccionado al director de ‘Hustle & Flow’ y ‘Black Snake Moan’, Craig Brewer, para hacerse cargo de la de la secuela de la exitosa comedia, según da cuenta el sitio espinof.com.

Aquella primer parte de 1988 recaudó en taquilla casi 300 millones de dólares, una exorbitancia para la época.