Después de una agonía de más de dos meses falleció la chica trans que había sido atacada salvajemente por José Gustavo Gareca, un execrable sujeto con un frondoso prontuario por delitos pretéritos. Ahora el fiscal deberá ampliar la caratula, agravando la situación procesal del acusado. Ocurrió en la localidad de Güemes

En la madrugada del domingo 21 de octubre de 2018, cerca de las cuatro y media, Antonella fue atacada por un sujeto de nombre José Gustavo Gareca, de 44 años. El violento episodio sucedió a la salida de un boliche bailable.

Una de las cámaras de vigilancia de la zona captó parte del incidente, cuando Antonella era salvajemente golpeada por Gareca. Producto de la golpiza la víctima quedó tendida en el suelo. Fue traslada de urgencia al hospital Joaquín Castellanos, donde los médicos que la atendieron informaron que muchos de los golpes fueron en la cabeza, razón por la cual fue internada en terapia intensiva.

Mientras tanto la policía ya tenía al sospechoso del ataque, por lo que fue detenido poco después y trasladado a la comisaria. Gareca fue el único señalado como autor del ataque. Mientras Antonella luchaba por su vida, el sujeto detenido fue imputado por tentativa de homicidio agravado por mediar violencia de género.

Antonella peleó por su vida tres meses y seis días desde su ingreso al hospital. Lamentablemente no resistió producto de la furibunda golpiza y falleció a las 5:30 de la madrugada del 27 de enero de 2019.

Ampliación de caratula

Indudablemente la situación procesal cambió críticamente para Gareca, el acusado de la salvaje agresión, quien resultó ser un violento energúmeno con antecedentes penales y un frondoso y kilométrico prontuario.

El representante del Ministerio Publico, González Miralpeix, al momento de la detención del sujeto, había mencionado en sus argumentos que contaba con numerosos antecedentes penales y que incluso cumplió una condena de 17 años y 9 meses de prisión por delitos variopintos, entre los que se cuenta el de tentativa de homicidio calificado criminis causa.

Después del deceso de Antonella el fiscal deberá ampliar la carátula, agravando la situación procesal de Gareca, quien podría ahora afrontar la pena máxima, es decir, 35 años a la sombra.