Se estrena en Salta la última película dirigida y protagonizada por Clint Eastwood. “La Mula” relata la historia inspirada en la vida de un floricultor llamado Leo Sharp, conocido por un artículo publicado en The New York Times Magazine.

Lo bueno de ver una película de Clint Eastwood es que van a surgir una multiplicidad de planteos y que de seguro muchos minutos después de pasar los créditos las reflexiones van a continuar. En “La Mula” aparecen temas tan variados y recurrentes que ningún espectador se quedará al margen.

El primero que salta a la vista en este film monumental es la temida vejez. Tema del que nadie se quiere hacer cargo hasta que a cada “chancho le toca su San Martin”.

El otro eje ronda los planteos éticos y morales acerca de aquello de “hacer lo correcto o no”, con tal nadie se va a enterar. Finalmente está presente esa cuestión de la “vejez” de algunos trabajos manuales y que ya quedaron perimidos por el nuevo mundo y su exorbitante tecnología digital, por cierto asunto que aún sigue mostrándole su cara más fea a los veteranos y sobrevivientes de un mundo que ya no es más aquel en el que ellos soñaron con construir un futuro alguna vez.

Con estos tres ejes bien delineados y brillantemente planteados el director se encarama en la vida de Earl Stone, quien en realidad es Leo Sharp, el auténtico personaje real que inspiró a este film.

El buen Earl es floricultor, es decir que en poco tiempo va a enterarse de que su actividad “envejeció” tanto como él y que ahora las entregas se hacen tras pedidos por Internet, cosa que hace que su trabajo sea cada vez menos valorado. Mientras sus conflictos familiares le fueron minando su ánimo y su salud mental.

Entonces llegará el punto de los planteos existenciales y es cuando tenemos a un anciano transportando cocaína hasta El Paso para un narco del cartel de Sinaloa. Una maravilla desde el punto de vista ficcional y nadie mejor que el viejo Eastwood para darle el rostro necesario y pertinente al protagonista de la historia.

El gran director y actor interpretando a Earl Stone a sus 90 años y en gran forma -Foto: Warner-

Para mejor Eastwood convocó a algunos conocidos suyos de films anteriores como Nick Schenk, guionista de Gran Torino; Laurence Fishburne de Mystic River –2006–; Bradley Cooper  de American Sniper –2014–, además de que en el staff está el gran Andy García.

Tremenda forma de regresar al universo Hollywood para uno de los mejores directores de todos los tiempos, quien afortunadamente nos trae otra grandiosa pieza de arte en medio de semejante mediocridad reinante con DC y Marvel, “meta” parir basura tras basura sin solución de continuidad.

Afortunadamente los del Hoyt salteño la programaron y se dieron cuenta que en esta ciudad olvidada de Dios aún hay gente con buen gusto y sentido común para ir al cine.