Condenan a Milagro Sala a 13 años de prisión por corrupción en la construcción de viviendas sociales. La dirigente favorita de Cristina Kirchner fue condenada por dirigir una “asociación ilícita”, que se quedó con $ 60 millones del Estado. El final de un ciclo nefasto.

Evidentemente la mentira de un populismo recalcitrante ni siquiera en la Argentina dura para siempre. La justicia jujeña condenó a la dirigente kirchnerista Milagro Sala a 13 años de prisión, por dirigir una «asociación ilícita», que se quedó con $ 60 millones que eran para la construcción de viviendas sociales.

Así llega a su fin un ciclo siniestro que se apoderó de Jujuy por años. Obviamente todo esto respaldado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, quien le giraba desde las arcas del Estado a esta violenta delincuente, dinero a carradas para su emporio del mal, mediante el “verso” progresista. Mientras miles de personas vivían bajo el yugo de esta mafiosa disfrazada de  dirigente política.

En tanto en la causa judicial conocida como «Pibes Villeros», el Tribunal en lo Criminal N°3 de Jujuy también le impuso a Milagro Sala una inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, como jefa de una asociación ilícita y coautora de «fraude a la administración pública» y «extorsión en concurso real».

Un rosario de causas

Después de su última exoneración en una de las innumerables causas que tiene, surgió una especie de temor en todo Jujuy, ya que se especuló con una venganza por parte de Sala contra sus detractores, pero debido a la cantidad de causas donde involucran a la líder la Tupac, podría decirse que el largo brazo de ley finalmente la alcanzó.

Sala desafiente como siempre, terminó condenada. Foto: Telam

Milagro Sala está detenida desde hace tres años y arrastra diferentes causas judiciales: la denominada Pibes Villeros, donde hoy se conoció la sentencia; otra también por la construcción de viviendas sociales, donde está involucrado el ex gobernador peronista Eduardo Fellner; y la del escrache al actual gobernador Gerardo Morales, en 2009, donde el mes pasado la Corte confirmó la condena a tres años de prisión.

Para pesar de los acólitos kirchneristas de a pie, es así como se cae otra de las ficciones más producidas de la nefasta era “K” en la Argentina.