Resulta increíble que un spin off de una saga que agotó todos sus recursos narrativos aun funcione. Es el caso de “Creed II”, ese “apéndice” cinematográfico de la historia del boxeador más famoso de todos los tiempos, de ese campeón del pueblo llamado Rocky Balboa.

Para esta secuela de la exitosísima primera parte, Adonis Creed el hijo de Apollo Creed ya es un boxeador respetado dentro del  mundo del boxeo, está enamorado de su novia cantante e hipoacusica. En poco tiempo sus potentes puños –herencia de su padre– lo llevan a ganar el campeonato del mundo con un contundente knock out.

Tan rápido como se convierte en el nuevo campeón del mundo aparecerá en su camino el desafío más grande su vida, el hijo de quien mató a su padre arriba del ring unos 30 años antes. Aunque la figura del malévolo y avejentado ruso, Ivan Drago, aparece desde el inicio del film, como una hipótesis desde la raíz del relato.

Hasta aquí todo venía bien, desde la estética tipo HBO Boxing, con las entrevistas que brinda Adonis para la televisión; hasta los entrenamientos y las vistas a vuelo de pájaro, del ring. Pero la noticia del embarazo de la novia del protagonista, hacen entrar a la película en una meseta.

Dolph Lundgren junto a su «hijo» Florian Munteanu, como los rivales «rusos». -Foto Polygon- 

Las filosofadas de un Rocky más sabio que un monje budista hasta los interminables momentos románticos y dramáticos aletargan la línea de tiempo que inexorablemente llevará al duelo final y por ende tan esperado.

Afortunadamente el director Steven Caple Jr. reúne una cantidad de recursos que dotan al film de la mística suficiente como para estar a la altura de un capítulo de la interminable y noble saga de las “Rocky”.

Esta batería de “souvenirs” incluyen una charla entre los “old man”, Rocky y Drago en el Restaurante Adrian. Casi como el café que comparten Al Pacino y De Niro en “Heat”, si es que la comparación irónicamente es perentoria. Mas el cameo de Brigitte Nielsen, una verdadera sorpresa para los fanático de la saga. La notable preparación física de Michael B. Jordan y Florian Munteanu es un capítulo aparte.

Stallone en su ultima actuacion en la piel de Rocky -Foto USA Today-

Todo eso más la potente banda de sonidos con Mike Will Made-It, Lil Wayne, Crime Mob, Slim Jxmmi o la balada de Ella Mai, “Love Me Like That (Champion Love)”, y por supuesto los acordes del “himno” de Rocky, “Gonna fly now”, como siempre presente y necesario.

Aunque es absolutamente justo decir que con aun con altibajos y algunos atajos que no cierran, el combate final es un prodigio de la dirección. Los planos abiertos y cerrados, el atronador sonido de los golpes, las explosiones de sangre y la inclusión de un par de super slow motion, con un final bien al estilo “Cobra Kay”, elevan el film a un nivel notable.

“Creed II” se deja ver y aprueba con creces el exigente examen de los fanáticos a pesar de que la primera dejó la vara muy alta. Una vez más Stallone se salió con la suya y demostró que la historia de aquel entrañable personaje que gritaba el nombre de su amada Adrian con el rostro ensangrentado, es una de las sagas más nobles y duraderas de una época que supo parir productos de antología.