Lo dijo Bernardo Fernández ‘Bef’, escritor y dibujante mexicano relata en la novela gráfica ‘Habla María’ el camino hacia el diagnóstico de autismo de una de sus hijas

Bernardo Fernández (Ciudad de México, 1972) dibuja a sus hijas María y Sofía casi todos los días en un cuaderno con tapa negra que lleva con él todo el tiempo. “Como el papá carpintero que les hace muebles a sus hijos”, dice. El novelista gráfico ha decidido abrir las puertas de su vida personal para contar la historia de autismo de una de ellas. Habla María, es el relato gráfico del diagnóstico y el proceso de adaptación de su familia al notar que María tenía un comportamiento y desarrollo distinto al de otros niños de su misma edad. Los trazos de Bef, como es conocido en México el dibujante, revelan también una reflexión del autor sobre un instante de su vida.

El autor de Uncle Bill y Monorama dudó sobre hablar públicamente de su situación familiar desde el nacimiento de la mayor de sus hijas, pero al notar que la bibliografía de padres con hijos con autismo era mínima decidió dibujar su testimonio. “A mí como lector me hubiera sido muy útil encontrar un testimonio así cuando yo pasé ese proceso”, cuenta a EL PAÍS. Al mismo tiempo que buscaba ayudar a otros a través de su trabajo, consiguió reflexionar con la perspectiva del tiempo sobre la condición de María, que ahora tiene 10 años. “Fue como ir al diván, me sentaba, dibujaba y era mi sesión de análisis. Se convirtió en un proceso de sanación, de lo que sin duda es el periodo más doloroso de mi vida”.

La idea sobre este cómic surgió cuando la madre de María notó que los vecinos del edificio en el que vivían eran distantes con la niña. La familia dibujó una breve historieta en el que explicaban el comportamiento de los niños con autismo y lo deslizaron bajo la puerta de todos los departamentos. “Los vecinos cambiaron completamente su actitud y es que en el fondo los cómics son una herramienta muy poderosa de comunicación, de educación y concientización”, dice el novelista gráfico. Bef traza a María como una niña con cabello y ojos negro intenso que no está interesada en otras personas, pero que tiene una profunda sabiduría sobre algunos aspectos de la vida.

A lo largo de Habla María Bef desvela también su temor al futuro, pero tiene la certeza que la adaptación de las personas con autismo en la sociedad ha avanzado en la última década y seguirá en los próximos años. “Lo mejor que puedes hacer por una persona con autismo es tratarla con la misma normalidad con la que a ti te gustaría que te trataran”, reflexiona. El autor apunta a que su relato no solo puede ser útil a familias con integrantes con autismo, sino también con otras discapacidades. “No había manera de haber hecho esta historia sin hacerlo tan personal”, añade

Bef presenta Habla María en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) al lado de José Ignacio Solórzano Jis y José Trinidad Camacho Trino, dibujantes mexicanos que han influido en su trabajo. El conmovedor cómic también inspiró al dibujante argentino Ricardo Siri Liniers a ilustrar con una historieta el prólogo del relato de Bef. “Fue muy generoso porque le había pedido un blurb (una pequeña ilustración) y me envió esta carta”.

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