Denuncian que en la alcaldía de la ciudad de Salta los internos viven en condiciones infrahumanas de hacinamiento por la superpoblación reinante. Sumado a eso la falta de higiene, medicación, colchones; además de la falta total de actividades laborales, recreación, acceso a programas de re-sociabilización y a programas de adicciones. Obviamente la sodomía y los abusos son moneda corriente en ese microclima del terror. Mientras su director Escobar dice alegremente en declaraciones radiales que van a “agrandar” el edificio.

Se presentó un Habeas Corpus colectivo en representación de todos los internos de la alcaldía ante el Juzgado de Garantías Número 1, a cargo de la doctora Ada Zunino, tendiente a verificar las circunstancias de hacinamiento, como otros problemas derivados que se encuentran atravesando los internos de la alcaldía.

La denuncia que lleva las firmas de los abogados Luciano Romano y Santiago Pedroza, a su vez solicita que se realice una inspección ocular en la misma institución tendiente a verificar las circunstancias manifestadas. “La idea es que la Justicia pueda ver los problemas en los cuales se encuentran todos los internos”, manifestó uno de los abogados.

Entre los problemas que están acarreando el hacinamiento o la superpoblación obedece a faltante de colchones, faltante de higiene, faltante de alimentos y los problemas producidos por los mismos internos.

Dato alarmante

“Hay que considerar que la alcaldía tiene una capacidad de alrededor de 450 internos y a la fecha posee una población de 750 internos. Casi duplicando su capacidad, esto ataca directamente el faltante de alimentos”, manifestó Romano.

Cabe recordar que hace unas semanas se produjo una huelga de hambre masiva, tendiente que se revea la situación alimenticia. Estos internos, quienes habían tomado la determinación de ejecutar la medida de fuerza, habían recibido por dos semanas polenta y guiso en proporciones muy pequeñas, como único sustento.

Lo que el abogado Luciano Romano expresa es que se podrían tomar dos caminos: o bien se revé la forma de aumentar el tamaño edilicio; o bien considerar a los internos en condiciones de tomar una libertad condicional o una prisión domiciliaria.

“Considero que en el último año se ha tomado una postura muy rígida en donde cada persona que se le imputa un delito se le termina implementando la prisión preventiva. Produciendo de que toda persona que posee un delito, salvo excepciones, terminen alojados en la alcaldía tarde o temprano y esto produce una superpoblación”, manifestó el abogado denunciante.

“Creo que se debería analizar caso por caso, rever quienes tienen la posibilidad de una libertad condicional. Partir por aquellos que han cometido un delito mínimo, ya sea hurto, estafa, lesiones simples, o alguna violación a alguna medida. Pienso que son circunstancias que podrían disminuir  esta superpoblación, porque hay que tener en cuenta que los derivados de estas circunstancias están haciendo que se violen las garantías constitucionales que establecen que las cárceles deben ser sanas, tendiente al resguardo y rehabilitación del interno y no para el castigo”, expresó.

“Las actuales circunstancias parecería que son como un castigo para las personas detenidas ahí porque agrava su situación. Si bien ante la postura general, creo que es un criterio de la sociedad, es que si han cometido un delito, no tienen ningún derecho y se merecen estar privados de su libertad en circunstancias inhumanas. Pero hay que recordar que son personas y por tal se debe velar por su integridad y tratarlos como tal. Son circunstancias que se deben rever en carácter de urgente”, indicó.

Otros problemas

Los riesgos de la actual situación no solo pone en riesgo la integridad y salud de estos internos que además no tienen condena, sino también la del personal que allí dentro desempeña sus tareas habituales.

Ante esto Romano advierte: “La superpoblación no solo produce un perjuicio para los mismos internos sino que produce un gran riesgo para el personal de alcaldía. Hay que tener en cuenta de que el personal es muy reducido. Hay pabellones compuestos por un celador y cuatro guardias más. Esto conlleva un riesgo altísimo para su integridad física. En caso de que llegue a producirse un motín el personal que se encuentra en ese momento no tiene nada que hacer.

Lamentablemente al tener reducido el personal con los elementos de anti tumulto están en  una condición de desventaja total, lo cual también es algo que se tiene que tener en cuenta. Son personas que trabajaban para el Estado y deben velar por su seguridad y por sus derechos”, enfatizó.