El abogado Javier Latorre MP 2589- estuvo en el programa “Las brujas” por Pacifico TV, donde explicó pormenorizadamente como funciona y la génesis de esta ley que ha levantado tanta polémica después del caso de los “cuadernos gate”

“Es una figura vieja adaptada. Desde el año 95 que existe y fue creada para los delitos de narcotráfico”, arrancó Latorre planteando la hipótesis, al tiempo que la ubicó la génesis en los antiguos griegos y romanos, quienes ya preveían estas figuras.

En cuanto a la aplicación que se le dio en nuestro ámbito, el letrado dijo que aquella aplicación se le dio en delitos de narcotráfico y “no se le dio uso”.

Por su parte relató que tuvo la oportunidad de intercambiar ideas en Mar del Plata con el fiscal Delgado, uno de los mayores referentes contra este tipo de delitos. Cabe recordar que ese fiscal es quien actuó contra estas grandes estructuras delictivas –mafias–.

Lo que fue en detrimento de la aplicación de este tipo de recursos jurídicos fueron los “códigos” mafiosos, según explica Latorre.

Fariña, quien abrió la Caja de Pandora -Foto: eldia.com

“Recién con la aparición de Leonardo Fariña –2016– es que el debate se reabre”, indicó. Allí es cuando ante el pedido de ex valijero de Lázaro Báez, es quien solicita acogerse a esta figura, cuando aún no se contemplaban delitos de corrupción.

Ante la mixtura que existe entre Política-Justicia, “rápidamente sacamos una ley donde abarque también los delitos de corrupción”, indicó.

Es así que a partir de 2016, esa ley ya prevé casos de corrupción. No obstante Latorre la considera etimológicamente: “Mal llamada ley del arrepentido (…) semánticamente el arrepentido tiene un pesar por algo que hizo y tiene las intenciones de remediarlo. Acá a la ley no le interesa si está arrepentido o no”. En otros países se la denomina el delator premiado.

Los cuadernos del escandalo – Foto: Mendozapost.com

Latorre advirtió ante lo que se viene: “No descarto que en el futuro hayan serios problemas de inconstitucionalidad, de nulidades y demás cuestiones. No solo por este caso, sino porque la ley  misma te lleva a eso.

“Si no hablás vas preso”

Así mismo el letrado detalló acerca de “las negociaciones” que plantea la Justicia con el “arrepentido” en cuestión. Dando por sentado que existe una coacción claramente. Para ejemplificar ese punto citó al conocido abogado Cúneo Libarona, en un caso de un cliente que pasó por este trance jurídico.

Por su parte agregó que pone en jaque serios principios constitucionales, tales como la prohibición de autoincriminación y la  garantía constitucional prevista en al Artículo 18.

“Según el Pacto de San José de Costa Rica, la confesión solamente es aceptada en el proceso cuando no exista ningún tipo de coacción. Y acá hay coacción”, advirtió.

Juicios abreviados

Bajando al llano de la justicia penal, comparó la situación con los juicios abreviados, apuntando que jamás hizo uno en 18 años de ejercicio de la profesión. Para que el lector compare, hace unos días el Caso de “Papelito”, condenado a 12 años de prisión se resolvió en un juicio abreviado.

“No digo que la ley sea inconstitucional en sí, digo que las pruebas que se recolecten y los testimonios que se recolecten y luego quieran fundar una resolución, una sentencia en base a eso, sería inconstitucional o nulo, como mínimo.

Los testimonios no se toman como prueba sino como fuente, ya es subjetivo y se debe respaldar”, enfatizó.