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Gustavo Sáenz tiene una piedra “Grande” en el zapato

Las internas “irreconciliables” de Cambiemos pusieron de manifiesto que las aspiraciones de Sáenz para ser el próximo gobernador de Salta se verán seriamente comprometidas por los mandatos de los “halcones macristas”, quienes parecen temer a la “peronización” del intendente capitalino. En ese horizonte aparece Martin Grande como el gran escollo a vencer en las internas, a costo de dilapidar una enorme cantidad de votos para las “Generales”

Lejos quedó la “onda amarilla” a la que se subieron varios entusiastas “bendecidos” en las PASO 2017 con una cantidad auspiciosa de votos, los cuales repercutieron en la Casa Rosada y hasta entusiasmaron al mismo Mauricio Macri, de que una provincia netamente peronista se convirtiera en un polo de “Cambiemos”.

Ese actor que se sumaba febrilmente a Cambiemos por entonces es Martin Grande, cuando cosechó el 18,3% de los votos; porcentaje que en las generales de octubre se estiró a 30,83%. Claro que ese escenario no es el mismo que el actual.

Cambiemos aun gozaba de los últimos coletazos de una “luna de miel” que duró demasiado, mucho más de lo que tendría que haber durado. Justamente esa “carta blanca” fue el “viento de cola” con lo que muchos macristas se entusiasmaron. Pero las malas noticias no tardarían en llegar y la confirmación de que el rumbo no era el correcto lo decretó la aparición del FMI entre otras calamidades y la subsecuente caída en picada de la imagen presidencial.

La quinta columna

Entre la buena performance del macrismo nacional en las PASO de agosto, la demonización de los “K” y la buena cosecha de unos 208 mil votos, le dieron el “aire” suficiente al periodista como para pensar en una proyección más ambiciosa que la senaduría, la de llegar al Grand Bourg, pero claro, en ese horizonte de sucesos ya sonaba fuerte el nombre del actual intendente capitalino.

Como bien apunta el periodista Daniel Ávalos en su nota titulada “Martín Grande, la quinta columna de Gustavo Sáenz para el 2019”, se trata de una aproximación bastante oportuna de lo que sucederá en los próximos meses. La expresión hace referencia al general Emilio Mola, al referirse en 1936 al avance de las tropas sublevadas en la Guerra Civil Española hacia Madrid. Resultó que había una “quinta columna” formada por los simpatizantes del golpe de Estado que, dentro de la capital, trabajaban clandestinamente en pro de la victoria del bando nacional.

Según el semanario El Expreso, el macrismo propicia una interna entre Sáenz y Martin Grande, para decidir el candidato en 2019. Agrega que los macristas temen a la “peronizacion” del intendente y para controlarlo mantiene contacto permanente con Grande, para monitorear la gestión municipal. La idea es seguir profundizando el cambio, y reemplazar a los “viejos” políticos por figuras de influencia social, consigna el semanario.

Hasta aquí puede sonar todo muy auspicioso y hasta peca de ostentoso por parte del antiperonismo macrista, a pesar del desmadre económico, los edecanes de Marcos Peña, esos “neo gorilas” afectos al tono post 1A, olvidaron las Internas.

En dichas Internas tanto Grande como Sáenz literalmente van a “quemar” todos los votos con los que podrían llevarse una elección casi de “taquito”, pero claro que las ambiciones van más allá de cualquier estrategia y de cualquier interés.

Ninguno de los dos quiere sufrir el “síndrome Carlos Reutemann”, ese de verse eternamente en las fotos y la tabla de clasificaciones como el segundón, como el chaperón que solo adorna y le quita votos a la oposición.

A Cambiemos le espera una traumática interna en Salta y lo más paradójico es que no podrán evitarlo, con un costo de cuantiosas cantidades de votos que podrían haberle sumado en “Grande” en las generales.