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#StarWars / “Solo” y la efectiva estética western

Se estrenó el último spinoff de la interminable saga de Star Wars. En su debut recaudó más que los productos de Marvel, “Deadpool 2” y “Avengers: Infinity War”. Su pre producción y filmación fue caótica y su protagonista no está ni por cerca de Harrison Ford, aun así su exhibición en las salas de cine fue muy bien recibida por publico y critica

Por Iggy Rey

El universo Star Wars ahora a cargo de Disney Company, tuvo un respiro con su última aventura comercial. “Solo: una historia de Star Wars” se ubica primero en el Box office por encima de Deadpool 2 y Avengers: Infinity War.

No solo eso, la crítica no la despedazó como sí ocurrió con la caterva de reboot, secuelas y precuelas presentadas hasta aquí, aun considerando lo caótico de la filmación de este spinoff en particular, puntualmente por el despido de la dupla de directores Phil Lord y Christopher Miller, reemplazados a última hora por el eficiente Ron Howard.

Lo primero que salta a la vista es el contraste del joven millennial Alden Ehrenreich, que le encajaron el traje del gran Han Solo quien a su vez fuera moldeado por un insuperable Harrison Ford en su momento. Pero como en Hollywood saben que una inversión de estas características debe dar sus frutos, no escatimaron en esfuerzos. Disney invirtió 250 millones de dólares y ya tuvo un arranque de 35 millones y medio de dólares en su estreno, por encima de los 12 millones de Deadpool 2.

Obviamente que al desabrido Ehrenreich lo rodearon  mejor que a Messi en el Barcelona. Por un lado el estupendo Woody Harrelson, que de trasladarlo a términos futbolísticos se lo podría considerar como fundamental en cualquier puesto, aquí brillante configuración de “Tobias Beckett”, su personaje; mas la sexi Emilia Clarke –ultima Sara Connor de Terminator– quien tiene buena acogida entre la platea masculina, aquí le da un buen toque con sus aportes humorísticos.

Solo: A Star Wars Story’ Chinese poster

Al staff hay que sumarle además el perentorio guion de Jonathan y Lawrence Kasdan, el cual reconfigura la historia con una idea original de George Lucas, la de la estética de western, la cual suma un asalto a un tren, los clásicos duelos y la infaltable partidas de cartas.

Como si las buenas noticias no abundaran después del estreno de “Solo”, la fresca aparición de Donald Glover como un joven Lando Calrissian –al original lo interpreta Billy Dee Williams– le aporta todo el carisma del que carece Ehrenreich, dejando una puerta abierta para otra probable spinoff.

Ya en el plano virtual constituye un verdadero hallazgo la androide L3-37, quien parece haber desbancado al “andariego” e inquieto BB-8 del “Despertar de la fuerza”, ya que al menos éste personaje no solo acompaña al joven Calrissian, sino que es una droide “femenino activista” con alma humana que lucha por los derechos de los robots. Todo un meta mensaje acorde a los tiempos que corren y las voces femeninas que se alzaron en Hollywood en los últimos festivales.

“Solo” zafó de la crítica, es entretenida hasta donde puede sin tantas pretensiones y viene primera en la taquilla a pesar de que su protagonista no goce del carisma, la picardía y la seducción del original Han Solo.

Crédito: Disney/Lucasfilm