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Días de radio

“Cadena deportiva” fue un programa radial que duró solo una temporada (2012) pero que por la calidad de sus entrevistas y la producción del mismo, elevó el producto a un nivel superlativo, por cierto, inédito para la ciudad de Salta

Por Iggy Rey

Lo insólito de hacer radio en la ciudad de Salta es que el dueño del medio le cobra el espacio a quien pretenda poner al aire un producto radiofónico. Es algo así como que un empleado pague por trabajar, típico del tercer mundo.

Obviamente que el lugar común al que se arriba siempre a la luz de estos hechos es: ¿por qué los dueños de medios que reciben pautas suculentas no les pagan a los verdaderos periodistas para hacer productos como estos? La respuesta se las dejo a ustedes.

De los miembros de aquel ciclo radial están todos vivos a excepción del querido Dani Galván, quien partió a inicios de 2018 por dificultades coronarias. Los demás siguen en actividades ligadas al periodismo.

El equipo estaba compuesto por Ramiro Jiménez, Pablo Herrera, Imanol Portella, Cesar Lazo y Victor Sacca en la producción. Los operadores eran Agustín Tolaba y Daniel Galván.

Resultó que uno de los miembros del equipo comenzó a llamar por teléfono a Telam para solicitar números de deportistas famosos, solo por el hecho de darle uso a los teléfonos con llamadas libres que les habían facilitado en préstamo desde la dirección del medio.

Como consecuencia de las interminables llamadas, este amigo de Telam, harto de que lo consultaran para pedirle el número telefónico de algún futbolista destacado, le envió al productor en cuestión una agenda que contenía nombres como los de Diego Maradona, el Pato Fillol, Pepe Santoro y hasta el numero de la casa de los Messi; o bien de periodistas destacados como Atilio Costa Febre o el mismísimo Osvaldo Príncipi, a quien pudieron sacar en vivo desde Las Vegas en la previa a la histórica pelea entre “Maravilla” Martínez y Julio Chávez Junior.

La magia de la radio

La radio, esa del armatoste apostado en el living de la casa con grandes parlantes y tal como la conocimos conceptualmente, se está muriendo, agoniza. Por lo que hacerlo en 2012 es diametralmente opuesto a lo que hoy podría considerarse como “hacer radio”.

Hacer radio es producir, tener un plan, hacerlo con estilo, solvencia, pragmatismo y generosidad. Hacer radio es saber que, sí estás dentro de un programa deportivo como éste, y se viene la pelea de título del mundo más importante para la Argentina de los últimos tiempos, desde que Carlos Monzón dejó de boxear, hay que conseguir la forma de hablar con alguno de los protagonistas.

Tanto Sergio Martínez como Julio Cesar Chávez junior, la tarde de la pelea y sobre todo a las 16:00 horas de la Argentina, eran “irrastreables” en la Vegas. “Aunque hubiéramos estado allí no nos hubieran atendido”, contó uno de los que formaban parte del equipo.

“En Estados Unidos las peleas se cobran para ver, se trata del famoso Pay Per View, por lo que los boxeadores no les dan notas a cualquiera y menos a nosotros”, agregó el productor de Cadena deportiva.

“Nos preguntábamos que podíamos hacer desde la lejana Salta, a miles de kilómetros de Las Vegas, y con los boxeadores acuartelados en sus camarines. Entonces recordé que lo había cruzado en un viaje por Salta y habíamos compartido aire alguna vez gracias a la ahora concejal Romina Arroyo. Se trataba de Osvaldo Príncipi, quien cubría el evento para la TV PUBLICA y que de seguro estaba cerca de los hechos.

Por ello se nos ocurrió llamarlo y preguntarle si nos podría contar como se vivía el clima allá. Al principio estábamos un poco ansiosos pero al final terminamos hablando con éste verdadero prócer del periodismo deportivo, como si fuera nuestro tío, quien estaba paseando por Las vegas y nos contaba cómo era estar en el lugar de los hechos”.

El día del arquero

¿Quién quisiera ser arquero de futbol? El puesto más triste de todos. Aun así hubo deportistas que se destacaron defendiendo un arco o una “portería” como le dicen los mexicanos.

En la Argentina el mejor arquero de la historia se llama Ubaldo Matildo Fillol, un hombre que “volaba” gracias a sus condiciones naturales; aunque había otro llamado Pepe Santoro, quien por su personalidad y talentos se destacaba como un baluarte y líder. CADENA DEPORTIVA llamó a los dos el día del arquero, aunque Amadeo Carrizo estaba “ilocalizable”.

Al final Fillol contó cómo fue que Maradona se convirtió en el mejor jugador de todos los tiempos después de que los desparramó por el suelo, a él y al Conejo Tarantini, en aquel lejano e inolvidable súper clásico del 10 de abril de 1981.

Por su parte el Pato se relajó y comenzó a largar vivencias de su extraordinaria carrera. También el Pepe Santoro relató cómo fue ir de “punto” a jugar la Copa Libertadores contra el Colo colo y haberles ganado el campeonato, aun cuando los uruguayos les hacían de locales en aquella extraña y tercera final el 6 de junio de 1973.

El valor periodístico de estas notas estando tan lejos, en kilómetros y en años, trasciende el hecho de la producción radiofónica y ubica a ese humilde show radial en material de consulta para talleres de periodismo.

Dedicado a la querida memoria de nuestro amigo y compañero Dani Galvan