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#EduardoLongoni / El fotógrafo de “Dios” y del “Diablo”

Testigo presencial de hechos históricos tan disimiles como la última dictadura o el gol con la mano de Maradona a los ingleses. Premiado internacionalmente por sus impactantes trabajos, Eduardo Longoni disertó en FORUM SALTA en 2016. Esta es la entrevista exclusiva realizada por MUY CRÍTICO al talentoso fotógrafo y cronista

MUY CRÍTICO –En 1986, Eduardo Longoni llegó tarde a un partido de futbol muy importante en el Mundial de México, y eso de llegar tarde hizo que lograras un momento absolutamente mágico que después se conoció como “La mano de Dios”, porque al autor de éste momento le preguntaron si ese gol había sido con la mano y dijo: “fue con la mano… con la mano de Dios”…

Longoni –Bueno, no me enorgullece haber llegado tarde, pero me agarró un embotellamiento en la ciudad de México, que venía mal. Había sido el terremoto en 1985, la ciudad estaba muy desbastada. Casi se suspende el mundial y era muy impredecible saber cuánto tardaba uno en ir de un lugar a otro.

Yo ya había ido a otros partidos desde mi hotel. Tardaba media hora y ese día me agarró un embotellamiento y claro, no podía bajar y correr hacia la cancha. Yo tenía un baúl con un laboratorio portátil… “portátil” es un decir. En esa época transmitíamos las fotos de adentro del estadio con un transmisor. Llevábamos ampliadora, revelábamos los rollos con líquidos y todo… fotografía analógica.

Así que llegué efectivamente, no tarde, porque no había empezado el partido, ya que eran las once y el partido era a las doce. Tuve que armar mi laboratorio cuando bajé al campo de juego. Todos los fotógrafos estaban ubicados y a mí me quedaba casi atajar con Peter Shilton.

MUY CRÍTICO –Te confinaron en un rincón…

–Sí. En un rincón que era al lado del palo izquierdo de Peter Shilton y nobleza obliga con los fotógrafos hay códigos, que, en el primer tiempo estás en un lugar y reiterás ese lugar en el segundo tiempo. Así que estaba muy cerca y era muy difícil usar los lentes que yo tenía.

Para no abundar en una cuestión muy técnica, un teleobjetivo, que me permitía solamente un pedacito de la cancha, porque yo tenía el arco, la red y a través de la red no se puede fotografiar…

MUY CRÍTICO –Mas justo imposible…

–Claro que en realidad yo hice esa foto, además porque estaba desesperado. No tenía ninguna foto y entonces levanté la cámara para hacer una escena insólita, porque era el rechazo de un defensor ingles que cómodamente la tendría que haber agarrado Shilton. Cuando yo tenía la cámara en el ojo vi una sombra que se elevaba, disparé y la sombra terminó siendo Maradona con su puño.

MUY CRÍTICO –¿Es instintivo ese segundo antes de que vos sabés que va a pasar algo, para el fotógrafo?

–Sí. Yo hablo muchas veces de la intuición. Creo que en Fotografía hay que armar la mirada de cada fotógrafo. Hay que estudiar, hay que mirar cine, leer. Porque la mirada se hace con todo eso, con las fotos de tus colegas, con los libros que hay, pero también hay una parte que es intuitiva que es apostar. A veces uno apuesta… obviamente uno muestra las fotos que tiene, que se perdió.

Hay fotos que se pierden porque apostó y apostó mal. Pero yo creo que si uno quiere salir de la medianía de siempre, tener más o menos lo mismo, lo que tiene que hacer es darle crédito a  la intuición.

MUY CRÍTICO –¿Cuando sacaste la foto vos te diste cuenta que había metido la mano; y si tuviste en cuenta la trascendencia que iba a tener  esta imagen?

–No, no me die cuenta. Me die cuenta que había algo raro. Que no había llegado con la cabeza. Pero los fotógrafos que estaban a mi izquierda, o sea… a mi derecha estaba Peter Shilton y a la izquierda que eran de distintas nacionalidades: holandeses, ingleses… comentaban entre ellos que el gol había sido con la mano.

Claro, ellos tenía la cámara baja. Estaban esperando a ver qué hacia Peter Shilton para salir y ver que fotografiaban en la mitad de la cancha. Así que yo llegué a mi laboratorio improvisado en las entrañas del –estadio– Azteca, pensando que tenía esa imagen, pero no sabía a ciencia cierta.

Así que bueno, cuando llegué me sonó el teléfono. Era el subeditor que se había quedado en Buenos Aires y me preguntaba: “¿Tenés el gol con la mano?” (…)  “Esperá que estoy revelando el rollo”.

Cuando revelé el rollo tenía tres negativos: en el primero no está la pelota; en el segundo es la foto conocida, está la pelota, el gesto y la plasticidad de ese salto de Maradona; y en el tercero desaparece la pelota. O sea, cuando va rumbo al arco yo ya no lo tengo. Estamos hablando de equipos muy obsoletos a hoy…

MUY CRÍTICO – “La Edad de piedra” a lo que es hoy…

Y si, la “Edad de piedra”. Mi equipo era… “Edad de piedra” en ese momento, (risas) porque en la final… después de que se conoció que yo había hecho esa foto, en el partido de ArgentinaAlemania, vinieron dos fotógrafos alemanes y un redactor a hacerme una nota, y miraban el equipo que yo tenía y no lo podían creer.

O sea, era la “Edad de piedra”, no era que ellos tenían equipos mejores, pero yo trabajaba en Noticias Argentinas, que era una agencia modesta.

MUY CRÍTICO –Estabas volando con un A4 y ellos con un Harrier…

–Claro si, pero viste que a veces el avión más lento llega más lejos.

MUY CRÍTICO –Tuviste algún contacto con Diego, te dijo algo de la foto, te lo cruzaste?

–Tuve varios contactos a lo largo de todos estos 30 años. Uno de los contactos fue al otro día que Diego estaba en la concentración del Club América, donde la Selección entrenaba y él ahí acuño esta frase de que no fue con la mano… “con la mano de Dios”.

Nosotros teníamos mucha confianza con los jugadores, así que cuando se fueron los periodistas internacionales y demás, yo saqué la foto que había trasmitido, la copia en papel se la regalé y él me miró como diciendo: “ah me mandaste en cana” (risas).

Durante años Maradona negó públicamente negó que lo hubara hecho con la mano. De hecho cuando hizo un programa, no sé si ustedes se acuerdan cuando hizo un programa en la televisión…

MUY CRÍTICO –La Noche del Diez…

Su productora era Claudia (Villafañe), todavía estaban juntos. Claudia, a la que yo conocía también de alguna nota y demás me llamó y me dijo que quería comprarme la foto. “No”, le dije, no quiero vendértela… porque querían hacer una gigantografia en la escena… “(…) yo no quiero vendértela, te la doy te la regalo. Quiero que me invite Diego y que diga que la foto representa que él hizo el gol con la mano”.

A los dos días me llamó Claudia y me dice: “Diego dice que no lo hizo con la mano, así que la foto olvidála”. Recién ahora, a los 30 años, el 22 de junio me invitó Víctor Hugo Morales a su programa en Buenos Aires. Estábamos charlando de la foto y le hicieron una sorpresa a Víctor Hugo y a los televidentes, que lo llevaron a Maradona.

Así que cuando yo estaba hablando con Víctor Hugo, con una gigantografia de la foto, apareció Maradona, se dieron un abrazo con Víctor Hugo –se llevan muy bien– y ahí dijo: “esta es la foto que me mandó en cana”.

MUY CRÍTICO –¿Vos entraste al dúplex en Devoto? donde está tu famosa foto, pero tiene unos angelitos que lo ayudan a subir a él (a Maradona), unos angelitos que lo están deteniendo a Shilton. No sé si lo viste a ese cuadro…

–No lo vi en Devoto, pero hace poquitito…

MUY CRÍTICO –Perdóname, está en el living de la casa de Devoto. Lo vi en una entrevista que le hace Gary Lineker a Diego en la casa. Se ve que él está en el living esperando a que lo atiendan y dice: “indudablemente estoy en el lugar correcto” (risas). Y ahí está tu foto con esos angelitos…

–Mirá… no la vi ahí, obviamente porque yo no fui a la casa de Diego, pero hace poquito –yo doy talleres de fotografía– un chico está haciendo un trabajo sobre el Gran Buenos Aires, y había un mural, porque este mural está también frente a la Bombonera… pero había un mural, no me acuerdo exactamente donde pero cerca de la capital donde estaba reproducida esta historia de los angelitos.

Yo le pedí una foto, que me haga una copia de papel porque es muy graciosa. Aparte, la foto está recreada, porque en mi foto no aparece el réferi, pero en la pintura si aparece: hay un angelito tapándole los ojos.

MUY CRÍTICO –Es estupenda…

–Es buenísima.

MUY CRÍTICO –¿Cómo fue fotografiar la dictadura?

–Fue difícil, porque fue difícil vivir en la dictadura. Fue difícil porque la Argentina estaba ocupada por unos fanáticos, unos cruzados que lo único que querían era llevar a cabo su plan económico y su plan demencial de desaparecer a tanta gente.

Así que fue difícil porque también la dictadura, con esta historia de haber acuñado esta lamentable palabra “desaparecidos”, lo que intentaba era, que lo que no se veía no existía.

Entonces los fotógrafos de alguna manera éramos blancos móviles. Estábamos en la calle, fotografiando a las Madres de Plaza de Mayo, represiones y demás. Entonces querían que esas fotos no existieran.

Una de las cosas que más rápido aprendí cuando empecé a trabajar a los 20 años en Noticias Argentinas –más que técnicas– era esconder los rollos que uno había hecho y tener rollos muletos, rollos vírgenes o velados, entonces cuando la policía te pedía los rollos, darles esos rollos. Fue difícil.

MUY CRÍTICO –¿Como lograste esa imagen de un policía pegándoles con un bastón a las Madres de Plaza de Mayo? esa foto es increíble…

–La foto de los caballos decís… mirá… para mí la fotografía era un herramienta también de lo que yo quería decir, de opinión. Yo como muchos de mis colegas estábamos en contra de la dictadura, por lo que estábamos muy compenetrados con la lucha de las Madres, de los sindicatos, de los estudiantes.

Esa foto me valió una reprimenda de mi jefe, porque cuando volví, él me dijo: “la foto es muy buena y la vamos a publicar” (de hecho esa foto ganó un premio en Moscú en esos años) –me dijo– “pero vos no tenés que estar en ese lugar, porque ese es un lugar de manifestantes. Tenés que tomar distancia de eso porque sino vas a hacer una más, o dos mas y un día te van a pegar un palazo en la cabeza o un balazo y no la vas a hacer”.

Para mí fue importante ésta historia de que alguien reconociera la foto pero por otro lado me diera la instrucción. Yo era muy joven, era entusiasta, tenía 22 años, esa foto es del 82.

Así que estaba entusiasmado pero es verdad que yo en el medio de eso me caí en el medio de las patas de los caballos, tuve un par de raspones, nada importante. Siempre tuve alguna suerte con eso y bueno a veces a la suerte hay que acompañarla.

Entrevista realizada en Forum Salta
Cámara: Hugo Medina
Agradecimiento especial para Ariel Herrera