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Memoria, verdad, Justicia… y cultura

Cuando una simple vivencia pone al desnudo la falta de conocimientos de una sociedad que cada vez se aleja más del compromiso con aquello que escribiera Nicolás Avellaneda: “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”.

Por Iggy Rey

“Leamos para ser mejores, cultivando los nobles sentimientos, ilustrando la ignorancia y corrigiendo nuestros errores antes que vayan con perjuicio nuestro y de los otros a convertirse en nuevos actos.”
Cicerón

SALTA. Por cuestiones de salud me dirigí a una farmacia el día 24 de marzo de 2018, sin saber que un hecho simple determinaría un deterioro cultural que me causó mucha tristeza. Sucedió en Castañares, en la zona norte de la ciudad.

Eran exactamente las seis menos cinco de la tarde, cuando llegué a una de las pocas farmacias que podrían estar de turno en un día feriado, caso contrario debería viajar a la ciudad a buscar alguna, el dolor de muela me estaba matando.

Al llegar y darme con que estaba cerrada, me acerqué al lugar para preguntarles a unas personas que esperaban en la puerta si es que estaba de turno. Eran una mujer de unos 30 años apostada en la puerta junto a otra jovencita.

“Solo faltan 5 minutos para que abran”, me responde muy amablemente. Yo sabía que no abrirían a menos que estuvieran de turno, ya que en feriados esa es la modalidad. Por ello decidí irme.

Al dirigirme a mi automóvil para buscar las farmacias de turno en zonas más alejadas, ésta señora me dice: “No se vaya por que ya abren”, a lo que le respondí que estábamos en feriado y que no lo harian, mientras una puntada de dolor me recorría las encías. Pero lo que realmente me sorprendió fue su pregunta.

“Disculpe, ¿porque es el feriado de hoy?”. Le respondí muy en voz baja mientras me iba… “Memoria, verdad y justicia…”

Al llegar a mi automóvil, una reflexión me hizo olvidar mi dolor de muela por unos segundos. Me pregunté a mi mismo como sería mi reacción en caso de que yo tuviera familiares desaparecidos durante la dictadura de 1976-83.

Afortunadamente no tengo seres queridos desaparecidos, pero conozco familias atravesadas por ese dolor y me dio tristeza que esa persona, que era más joven que yo, pero no por mucho, no tenga la más remota idea de que el 24 de marzo de 1976, la Argentina vivió las horas más oscuras.

Esta vez la crítica no está dirigida a los más jóvenes, esta vez alguien que promediaba unos 30 años de vida en este planeta, ignoraba completamente lo que le había sucedido a la Patria entre esos periodos.

Me pregunto cómo es posible que alguien de esa edad, haya pasado por alto a 30 mil desaparecidos, dando por asumido el hecho de que el 9 de diciembre de 1985, arrancó el histórico juicio a las Juntas militares, posicionando a la Argentina como uno de los pocos países en el mundo que juzgó a sus jerarcas fascistas. Pero sobre todo las cosas que hubo centros clandestinos de detenciones, donde torturaron a personas hasta matarlas.

Creo que la mas difícil de las batallas recién está comenzando y es la del rescate de la memoria a como dé lugar.

Es hora de ir dejando las chicanas en una discusión con esa odiosa acusación de “revisionismo histórico”, cuando lo más saludable es recordar, por más oscuros y feos que los recuerdos sean.

Nunca más.

Foto de la nota: Eduardo Longoni