Cinema TV Destacadas

El abogado “moralino” de Denzel Washington

La película se titula “Roman J. Israel, Esq” y relata el derrotero de un abogado idealista que se corrompe al enfrentarse al complejo sistema legal en Estados Unidos. Denzel Washington fue nominado a un Oscar por su interpretación

Resulta al menos extraño ver a Denzel Washington metido en la piel de un hombre en apariencia inseguro, ansioso y casi al borde del síndrome de asperger, dotado de una enorme melena del tipo afro y una impronta casi “malsana” por los derechos civiles.

El film del director Dan Gilroy relata la historia de un activista y abogado idealista, que forma parte de una pequeña firma en Los Ángeles. Según consigna Latercera.com, Israel no se siente cómodo trabajando en la corte, por lo que su compañero, William Jackson, se dedica a esta parte del trabajo. Cuando este muere, el personaje interpretado por Denzel debe hacerse cargo de los juicios y los problemas que se generan en la firma hacen que deba abandonarla.

Lo realmente interesante es observar como la moral y la ética, atraviesan a Israel, quien debe convivir con abogados de una nueva firma, de esos “shark” que anidan en los bufetes más elegantes de los EE. UU. y que solo quieren el dinero de los clientes sin importarles un bledo lo que puedan pensar.

De momento el planteo de la película es tan atrapante en su tratamiento angular del tema, que arranca desde el punto más álgido de la trama, cuando Israel decide demandarse a él mismo. Este es el punto que el guion del film toma como catalizador y también como hipótesis.

Parece que Israel no para de caer por un abismo de contrastes legales cuando su compañero enferma gravemente y fallece, ya que es él quien la pelea en sede judicial, mientras el “hombre detrás de la cortina” –tal como se define a sí mismo– instrumenta todos los planes.

Israel a mitad del film toma una decisión desesperada que le creará al espectador dos planos factibles de interpretaciones análogamente diferentes. La primera es cobrarse por su propia cuenta lo que le correspondería, aunque haya saltado algunos estamentos de la “sagrada” Constitución americana.

“Roman J. Israel, Esq” propone el juego de debate entre las fronteras de aquello que está fuera de la ley, pero que no está “tal mal hacerlo”.

Foto de la nota: Latercera.com