Cinema TV Destacadas

#ThePost / Cuando se hacía periodismo de verdad

Se estrena (por fin) en Salta “The Post”, de Steven Spielberg. El film relata las desventuras de un grupo de periodistas que deciden mostrarle al mundo los archivos del Pentágono en 1971, donde la sangría innecesaria de Vietnam era una cuestión de Estado. Un tiro por elevación a las fake news y al constante bastardeo del periodismo actual. CALIFICACIÓN: EXCELENTE 

El periodismo seguirá siendo siempre el mismo hasta el fin de los tiempos, solo que muchos en la actualidad creen que la tecnología lo ha cambiado todo y no es así, solo lo ha “modernizado”, pero como dice Steven Spielberg: “La verdad nunca pasará de moda”.

En 1971 un grupo de “inconscientes” decidió mostrarle al público americano –y al mundo– que aquello que estaba sucediendo en el sureste asiático era una mentira infame y en un acto de arrojo publicaron los continuos informes internos del Pentágono que revelaban el conocimiento cínico de muchos  presidentes de Estados Unidos, incluido el mismo e impoluto JFK.

“Nuevo periodismo”

Existe una clara ignorancia por parte de todas las sociedades en cuanto al valor del periodismo. Para muchos es vedetismo, para otros es un hobby, pero para los periodistas de oficio es la búsqueda constante de la verdad y la libertad de expresión en su sentido más honesto.

El oficio es universal, se trate del crimen de las turistas francesas en Salta o de sacrificar la vida de cincuenta y ocho mil soldados estadounidenses y millón y medio de vietnamitas, incluida ingente población civil. El periodismo es periodismo y basta de todo, sin embargo a muchos pseudo periodistas la era digital les “pegó” mal.

El “copy paste” aquí y las “fake news” allá, son seguramente las peores recetas contra quienes aun sienten que el periodismo es una profesión digna y arriesgada, obviamente lejos de los extorsionadores que se hicieron millonarios con el dinero del Estado.

La épica de Spielberg es una finísima crónica de cómo esos héroes detrás de una máquina de escribir, hediendo a tabaco y con el “lamparon” debajo de la axila, se pasaron noches enteras investigando y decidiéndose si iban contra los mayores asesinos del mundo, quienes comandaban el imperio desde las oficinas del Pentágono.

Lo de Meryl Streep es absolutamente consagratorio y ya no sorprende su impronta. “Esta actriz inyecta veracidad a cualquier personaje que interprete”, dijo El País, de España. Tom Hanks, Sarah Paulson y Bob Odenkirk no desentonan ni un segundo, pero sobre todo hay elementos en el film, que llevan al espectador a transitar un relato que parece complejo, con un pulso maravilloso, un dinamismo sorprendente y sobre todo una claridad estremecedora.

Para la posteridad

De las películas donde se muestran hazañas periodísticas como “The Insider” (1999) de Michael Mann, “Good Night, and Good Luck” (2005) de George Clooney, Spotlight (2015) de Tom McCarthy, o más lejos en el tiempo “Citizen Kane” (1941) de Orson Welles, esta cinta de Steven Spielberg se anota entre las obras más destacadas de relatos que involucran a esos “inconscientes” que no sabían bien para qué hacían lo que hacían,  pero sabían muy bien que la adrenalina que sentían les indicaba que eran periodistas hasta los huesos, al parecer una especie en extinción al día de hoy.