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#NahirGalarza / El nuevo video de Zonzini

“Adolescencia que adolece” se titula y muestra a Nahir Galarza de festejos en un campo junto a docenas de adolescentes con un texto ininteligible escrito por el manager que la “defiende” en los medios. En tanto la imputada por el homicidio de Fernando Pastorizzo espera el juicio detenida en la Comisaría del Menor y la Mujer de Gualeguaychú, totalmente aislada y sedada con clonazepam

Las pésimas estrategias del entorno de Nahir a cargo del manager Jorge Zonzini siguen irritando a la sociedad argentina y a la ciudadanía de Gualeguaychú en especial. Ahora apareció un video donde se ven a docenas de adolescentes millennials festejando al aire libre vaya a saber qué cosa, presumiblemente el día de los estudiantes, mientras un drone hace los planos. Todos bailan y cantan al son de una pegadiza y chocante melodía, de esas que suenan en las fiestas electrónicas.

De movida hay un inconveniente con el video, que Zonzini en su infinita estupidez y falta de conocimientos en lo que hace a material para difusión pública no tomó en cuenta. Resulta que no se puede mostrar menores de edad en manifestaciones audiovisuales de carácter público sin antes tener que difuminar el rostro de las personas que allí aparecen. Por lo que el video de poco y nada le servirá, ya que se hace imposible su reproducción.

La Ley  26061, en su artículo 11, detalla claramente que se debe preservar la identidad de niños, niñas y adolescentes, razón por la cual el video no puedo ser difundido en los medios de alcance nacional, tal como Zonzini lo habría planeado cuando se le ocurrió semejante estrategia.

Eso no es todo, de pronto el mismo Zonzini se erige en adalid de la sociedad y escribe un texto de difícil interpretación, el cual aparece debajo de las imágenes y dice algo así:

“¿Qué te ha sucedido, Entre Ríos? ¿Qué te ha sucedido, Argentina? Que nuestros maravillosos adolescentes, repletos de anhelos, proyectos, pasiones y cargados de sueños y futuro, finalizan siendo protagonistas del drama juvenil que nos conmueve tanto a nosotros como sociedad así como también a la opinión pública y a los medios de comunicación de todo el mundo”.

Poco y nada tienen que ver los adolescentes que allí se ven con el crimen que la misma Nahir confesó y que la tiene bajo custodia en una celda en la Comisaría del Menor y la Mujer de Gualeguaychú. Además del enorme cumulo probatorio que pesa sobre su persona y que muy probablemente la tengan en prisión unos 35 años por la muerte de su ex novio, Fernando Pastorizzo.

Con los pocos conocimientos sociológicos que evidentemente este señor cuenta, no se percata de que lo único que está haciendo con estas manifestaciones comunicacionales es visibilizar aun más la falta de contención que estos jóvenes tienen actualmente.

No se da cuenta que al escribir “no son mascotas pintorescas, ni animalitos, ni mucho menos materia comestible para las picadoras de carne conformadas por las redes sociales y las maquinarias periodísticas”, no está haciendo otra cosa que ponerlos en la misma línea de lo que hace no mucho se definió como “Nini”.  Lo dicho y lo no dicho, algo básico en comunicaciones.

En un rapto de verborragia fútil y maniquea acusa a la sociedad –o vaya a saber a quién, probablemente los Medios– de no darles el lugar que les corresponde a los jóvenes. “Son solo chicos que buscan su lugar en el mundo, cada uno con sus recursos y las pocas herramientas que sus familias les brindaron”.

Hasta aquí poco y nada se entiende de la estrategia comunicacional, pero el cierre es aun más ininteligible. “A nosotros también nos debería doler, y mucho, lo que les está sucediendo porque ellos reflejan la superación o no de nosotros en el mañana. No los prejuzguemos, ni los estigmaticemos. De esa manera solo les estaremos brindando nuestra peor medicina. Es decir, así, solo estarán mamando nuestras peores miserias y no el equipamiento de amor y sabiduría que los impulse a proyectarse sanos a un futuro claro y promisorio”. (?)

En el cuadro final una pose muy “instagranera” muestra a Nahir sacando la lengua como una lagartija, en un bucle de imágenes indefinidas que se repiten como un perverso giff animado y que semiológicamente se parece más a una burla de un inoportuno “meme”. Mientras, por debajo el mensaje sigue diciendo: “No les soltemos la mano antes del tiempo necesario. Démosles nuestra mirada, y contención, por siempre”.

Solo queda preguntarse: ¿Qué habrá querido decir Zonzini?