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Un padre denuncia hostigamiento por pertenecer al “género masculino”

La presentación fue hecha contra la Fiscalía Nº 3 de la Ciudad de Salta, a cargo de la Doctora Simesen de Bielke, aduciendo el mal actuar de ésta, la cual se funda solamente en prejuicios “por pertenecer al género masculino y tener el cuidado a su hija a causa de la violencia ejercida por su progenitora, “situación que evidentemente para la Doctora Verónica Simesen de Bielke no reviste importancia”, según trascendió en la presentación que hizo ante DD. HH.

Se trata de igualdad de género, no de que unos tengan más ventajas por diferentitas factores que aventajan a quienes buscan obtener beneficios por pertenecer a un género o al otro. Además del cuidado de la integridad de la menor que quedó en medio de la disputa.

El padre realizó una presentación ante la Secretaría de Derechos Humanos. En la misma manifiesta que el solo hecho de ser hombre lo coloca en situación de desventaja frente a la funcionaria –Simesen de Bielke–, “ya que absolutamente todo lo que yo manifieste, se encuentra bajo manto de sospecha sin motivo, a pesar de contar con una saga de informes psicológicos realizados por los peritos dependientes del Servicio de Psicología del Poder Judicial y de la Secretaría de la Niñez, que dan cuenta de la violencia física y psicológica propinada por la progenitora, que tiene por víctima a nuestra niña”.

El denunciante se encuentra actualmente a cargo del cuidado personal de la niña V. Ch. D. Al momento del divorcio la menor pasó al cuidado personal de su madre; mientras que a él se le otorgó un régimen de comunicación, el cual, “muy pocas veces se cumplió, muchas veces denuncié y no recibí respuesta de ningún organismo, a estas alturas, estoy más que seguro que es por ser hombre”, enfatiza.

Maltrato a la menor

Según la presentación que realizó, “a raíz de los golpes y maltratos a los que la niña era sometida por parte de su madre, es que en los hechos la menor se encuentra actualmente bajo mi cuidado personal. Estos maltratos fueron denunciados por mí en el año 2016 en el Juzgado de Violencia Familiar y de Género 2da Nominación, sin que se hayan tomado medidas al respecto”.

Como consecuencia de ese hecho de violencia la progenitora interpuso una demanda por restitución de menor, en el Juzgado en lo Civil de Personas y Familia 5ta Nominación (Expte. Nº 589856/17), donde la jueza ordenó en la audiencia de conciliación que la niña permanezca con el padre, con custodia policial fija las 24 hs.

Como consecuencia de esto último se les ordenó realizar informes al Servicio de Psicología del Poder Judicial para los tres. Es decir: padre, madre e hija.

“Ella me pega, yo me porto bien, no soy mala”

De ese informe surge que la niña es víctima de violencia por parte de su madre. Textualmente refiere que “ella me pega, yo me porto bien, no soy mala”.

De dicho informe también surge que la madre despierta en la niña sentimientos de temor y deseos de alejamiento. A criterio de la profesional existen indicadores de agresividad o distanciamiento en la representación madre e hija por lo que la niña tiende a sustituir la figura materna.

Por su parte la Juez de Familia 5, debido a la contundencia del informe psicológico, ordenó el día 24 de Mayo de 2017, negar a la madre el restablecimiento de contacto, hasta tanto no haya un proceso de revinculación de la niña con su madre.

A contrapelo con lo resuelto

A pesar de la contundencia de la resolución de la Jueza de Familia, de no restablecer el contacto de la niña con su madre sin un previo proceso de revinculación, según la denuncia del padre “desde la Fiscalía han decidido iniciar una persecución hacia mi persona, por no ponerme en el lugar de la madre”.

Agrega en su presentación de que a pesar de estar en conocimiento de la existencia de la orden del juez de Familia, la Doctora Simesen de Bielke “ha iniciado una persecución en mi contra, ya que me acusa de impedimento de contacto, cuando está en perfecto conocimiento de la orden de un juez, acerca de la necesidad de un proceso de revinculación, previo al contacto”.

Niña en peligro

Según el padre, “la Doctora Verónica Simesen considera que no debo obedecer al juez que así lo exprese, y no adoptar esta actitud de abogada de la progenitora, cuando es la titular de la acción pública, y está manipulando el aparato represivo del estado para deformar una realidad, esta actitud  va a tener por única víctima a una niña de cuatro años”, advierte.

Más allá de todas las consideraciones que se puedan tener acerca del caso, donde padre o madre podrán tener sus razones para haber llegado a estas instancias, la dinámica  de los hechos ha puesto a una menor en riesgo y es aquí donde los organismos del Estado deben tomar cartas en el asunto, aun sin tener en cuenta como termine la contienda entre los padres, aquí debe primar el sentido común y proteger a la niña.

“Como ciudadano solo hice lo que cualquier padre haría, si estoy viendo que mi hija es víctima de maltrato por parte de su progenitora, me encuentro en la obligación de actuar. Pareciera que la justicia está esperando a que pase algo peor para tomar cartas en el asunto”, alega el padre de la menor en la presentación que realizó ante la Secretaría de Derechos Humanos, a cargo de Ricardo Noy.