Cinema TV Destacadas

#Oscar2018MuyCritico / #GetOut entre la hipnosis y el racismo

La última película de Jordan Peele está nominada para los premios de la Academia en las categorías más importantes. El director de “Get out” logró saltar el peldaño de morenos sufridos y llevar su temática racial a una original cinta de suspenso y terror. Calificación: MUY BUENA

Por Iggy Rey

La buena noticia es que a Jordan Peele no le hizo falta un dramón lacrimoso como el de “Moonlight” para mostrar de manera sutil, inteligente y entretenida que el racismos en Estados Unidos es un problema tan grave que pareciera que jamás va a solucionase. No solo eso, el director y comediante de la serie Key & Peele solo tuvo una inversión de 4 millones y medio de dólares y ya lleva recaudado en el box office, 252.434.250, según los últimos sondeos.

Chris Washington es interpretado a la perfección por Daniel Kaluuya, nominado al Oscar como mejor actor principal, quien está ante la disyuntiva de conocer a sus suegros blancos como su novia, Rose Armitage –Allison Williams–.

Antes de este planteo de hipótesis, una inquietante escena inicial marca desde un principio que la cosa se viene fea para los negros. Un delgado joven que entra a un tranquilo y elitista vecindario de esos que se ven en películas de blancos, con anchas veredas y suntuosas casas, donde no se ve un negro ni de casualidad. Mas precisamente esos films donde porristas blondas y carilindos corpulentos son los protagonistas por excelencia.

Para esa escena inicial, un joven de color es raptado por unos granujas que se bajan de un automóvil deportivo y se lo llevan por la fuerza. No sabremos hasta entrada la trama que fue del derrotero de ese pobre “afroamericano”, como les llaman ahora, utilizando esos eufemismos fútiles a la hora de clasificarlos.

Con solo unos minutos de acarameladas secuencias entre la novia blanca y el chico negro, el guion se apoya en la magnífica presencia de Daniel Kaluuya, quien gesticula como pocos en un Hollywood que siempre le dio importancia a los primeros planos de carilindos famosos durante décadas.

Obvio y perentorio es reiterar que Kaluuya está nominado a mejor actor de 2017 y que competirá nada más ni nada menos que con Daniel Day-Lewis, Gary Oldman, Timothée Chalamet y Denzel Washington, el próximo 4 de marzo.

Ya en casa de los afables suegros –impecables Catherine Keener y Bradley Whitford– el protagonista comienza a notar que, muy sutilmente algo no funciona bien, aunque todo parezca marchar de maravilla.

De lo particular a lo general la trama va abriendo los capullos que esparcen ese olor a miedo, típico del mejor suspense europeo de los años 80, sobre todo con esa particularidad de que algo oscuro y perverso va a surgir de esa apetecible mansión, con esos blancos que hablan bien de Obama y tienen claro que los sirvientes son negros de pura casualidad.

Al mejor estilo de “La ultima cena” (1995) –The Last Supper– donde espera algo inquietante, da por iniciado el juego onírico del hipnotismo, lo que brinda un escenario oscuro y tenebroso.

Lo realmente bueno del guion es que nada explota por los aires, donde todo el mundo salta y patalea y el espectador ruega que aparezca SWAT para salvar al pobre protagonista. Tampoco cae en ese lugar común, tan vilipendiado por el Hollywood más básico.

Aquí el único con los pies sobre la tierra es Rod Williams, el personaje de Lil Rel Howery, quien muy sutilmente va advirtiendo acerca de lo que va a venir, pero por su pintoresca y graciosa apariencia más se parece a un rapero del estilo de “Ice T” que un oficial de la ley que investiga las “misteriosas desapariciones” de negros.

Sin ánimo de spoiler más de lo necesario, esos son todos los elementos que el film presenta y tiene la particularidad de entretener hasta el final.

Get out o “Huye” es la mejor oportunidad para comprobar que no hacen falta toneladas de dólares para hacer un buen producto, solo basta con el armado de un guion inteligente y las grandes actuaciones de sus protagonistas, para producir una de las grandes películas del año.