News

El cabaret (parte II)

Como la peor pesadilla de un entrenador, Guillermo Barros Schelotto deberá afrontar un escándalo en puerta que amenaza la integridad de todo un plantel. Dos chicas denunciaron a Edwin Cardona y Wilmar Barrios por amenazas, lesiones y privación ilegítima de la libertad. ¿Se viene otro cabaret en Boca?

Corría abril de 1998 cuando Diego Latorre lanzó la célebre frase. En aquellos tiempos el contexto del club xeneize estaba rodeado de camarillas y escandaletes a puertas cerradas. Héctor “Bambino” Veira era el DT y tuvo que arreglar un vestuario dicotómico. Latorre, blanco de todas las acusaciones y cansado de ser señalado como el culpable de todos los males salió del entrenamiento y sin bajarse de su auto disparó una frase que pasaría a la historia. “Boca es un cabaret”.

La denuncia presentada por dos mujeres por “amenazas, lesiones y privación ilegítima de la libertad” contra los futbolistas de Boca Edwin Cardona y Wilmar Barrios avanza en el Juzgado Nacional en lo Correccional N° 6. Los jugadores colombianos fueron citados a declarar por la fiscalía, aunque por ahora no se presentaron.

Este par evidentemente está en el ojo de la tormenta entre otras cosas por sus ansias de pasarla de maravillas, ya que según informan los medios nacionales, habrían contratado a las chicas para que les bailaran en el departamento de Puerto Madero en el que se aloja Barrios, con la inconfesa intención de saciar sus apetitos más libidinales.

Según consigna Clarin, quien se presentó en el Juzgado fue el abogado de los futbolistas, el mediático Miguel Angel Pierri. El abogado puso en duda la veracidad de la denuncia e incluso de un audio que circula en las redes en el que se escucha a un hombre con acento colombiano manteniendo un diálogo con una mujer y en el que le ofrece dinero a cambio de silencio. Este miércoles relativizó el hecho y cuestionó cómo se dio la denuncia. Aclaró que los futbolistas por ahora siguen en la nómina de jugadores que viajarán a Mar del Plata y que “están a disposición de la Justicia”.

En tanto, Juan Cerolini, el abogado de una de las mujeres denunciantes (una se llamaría Caterine y la otra Cinthia), relató: “Hubo alcohol, agresión física y verbal, y una amenaza con un cuchillo dentro del ascensor”.

Así es que ya está en marcha una “remake” del Cabaret que bautizara Latorre en 1998. Justo cuando a Boca le iba bien en las canchas y Guillermo Barros Schelotto parecía haber encontrado la dinámica de juego y el equipo con el que ganar campeonatos, este vodevil entre los iletrados y las señoritas conocidas como botineras, amenaza con echar todo al tacho y darle motivos al mellizo para amargarse por algo más que no ganar un súper clásico.

Mundod.lavoz.com.ar
Foto: Clarín