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#CrimenesRetro / A 30 años del femicidio de Alicia Muñiz

Seguramente se trata del primer femicidio que tomó estado público por los personajes implicados en el hecho y por el contexto hipócrita con el que la sociedad argentina y la prensa apañaron al “campeón”, pero lamentablemente para él, le tocó en suerte una jueza implacable y un tribunal incorruptible. Fue condenado a 11 años de prisión pero se mató antes de cumplir su condena en una salida transitoria

Eran casi las seis de la madrugada del 14 de febrero de 1988, cuando el cuerpo sin vida de Alicia Muñiz cayó del balcón del chale que compartía con su pareja en el barrio La Florida, en Mar del Plata. Se trataba nada más ni nada menos que de Carlos Monzón, ex campeón mundial y hasta ese momento considerado una de las glorias del deporte argentino.

El rol de la prensa fue vergonzoso, por un lado la revista Gente titulando “La muerte de la mujer de Monzón”, jamás haciendo ni la mas mínima alusión al espantoso asesinato que en realidad había ocurrido. Nadie quería crucificar al campeón.

Por su parte, El Grafico, por aquellos tiempos referente del periodismo deportivo por excelencia, publicó una crónica maniquea del caso, como si se tratara de una pelea conyugal que terminó mal. “La cruda historia de lo que le pasó a Monzón y a su mujer”, rezaba el titulo de la nota. En caso de desconocerse el contexto se podría inferir que ambos sufrieron –en común– un hecho desgraciado, cuando claramente existió una víctima y un victimario.

“Yo declaro y me voy a mi casa”

En medio de una mezcla de soberbia, ignorancia y complicidad con una sociedad que lo endiosaba por sus logros y su virilidad, Monzón antes de ese episodio “era Gardel”, como decían los porteños cuando admiraban a alguien, quien tomó la mala decisión de prestar declaración durante la instrucción y en el juicio.

Su abogado le rogó no abrir la boca, pero Monzón se creía Dios e ignoró algo tan básico y simple como el saber que nadie está por encima de la Constitución Nacional. Ni siquiera el campeón del pueblo.

La estrategia de la defensa de Monzón a cargo de Avelino Baratta era simple. Su ebriedad no le permitía recordar nada. Eso sumado al contexto de la época en la cual el campeón era intocable, le ayudarían a lograr una condena liviana. Pero las cosas no resultaron tan sencillas.

El tribunal estaba presidido por la doctora Alicia Ramón Fondeville, a quien interpretó la actriz Norma Aleandro en la película “Monzón, el segundo juicio”. El resultado de la autopsia fue lapidario para el ex campeón mediano.

La víctima presentaba fractura del cartílago tiroides y del hueso hioides, lo cual probó que fue estrangulada y luego, al golpear contra el piso, su cuerpo, ya desvanecido, sufrió un estallido del cráneo. Es decir que la pobre Alicia cayó sin vida al vacio.

Para peor de males para el acusado de asesinar a Muñiz, sus declaraciones eran cada vez más contradictorias, por lo que la fiscalía se hizo un festín con sus contradicciones y sus bravuconadas, como si aquello fuera un pleito en un mercado y no un juicio por homicidio.

País bipolar

El juicio tuvo de todo, un circo mediático a mitad de un verano que de pronto tenía un asesinato que tapaba toda noticia de la farándula y un testigo falso dentro de la sala. Mientras, la sociedad argentina –cuando no– dividida en dos facciones. Por un lado los defensores del campeón, y por otro las argentinas que comenzaban a ver en este homicidio a una violencia machista que trascendía al lapidario: “ella algo habrá hecho”.

Finalmente fue condenado a 11 años de prisión por el homicidio de Alba Alicia Muñiz Calatayud, de los cuales debía cumplir solo seis, ya que fue beneficiado por la ley del dos por uno. En la cárcel recibió ilustres visitas como las de los actores Mickey Rourke, su amigo Alain Delon y hasta su “victima” en el ring, el boxeador Nino Benvenuti, quien dimitió su corona ante el mismo Monzón.

¿Justicia divina?

Beneficiado por un régimen de salidas transitorias debido a su buena conducta, el 8 de enero de 1995, en Santa Rosa de Calchines sufrió un accidente automovilístico a bordo de un Renault 19 y murió como consecuencia del impacto. Curiosamente su cuerpo estaba en perfectas condiciones, su cadáver apareció recostado boca arriba, tirado en el pasto, al costado de la ruta. Despojado de todas sus pertenencias, un ato de vándalos saqueó su vestuario, ya muerto. Un dato que pocos conocen.

Nació en piso de tierra, se codeó con la farándula internacional, las sex simbol de la época como la chica Bond, Ursula Andress o Susana Giménez, tuvieron romances con él. Le hicieron un monumento en su Santa Fe natal y es considerado el mejor mediano de la historia. Pero es un femicida y lo que queda de él es el horrendo crimen de Alicia Muñiz, quien descansa en el Panteón Argentino de Actores del Cementerio de la Chacarita, tenía solo 32 años.

Fotos: Fdbplus.com y Cosecharoja.org