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Hipocresía y pirotecnia

Niños con autismo, mascotas y familiares de quemados suplican cada año por la abolición de este verdadero desatino, sin embargo año a año los proteccionistas ruegan a los legisladores aprobar una ley de prohibición de la pirotecnia. Ahora tuvo que quemarse futbolista para que recién tome estado público y visibilidad semejante flagelo

Tenía que quemarse un “ilustre” futbolista para que se visibilizara el interminable drama del uso de la pirotecnia. Miles y miles de personas sufren desde hace años, quemaduras, perdidas de ojos, desprendimientos de falanges, dedos volados, quemaduras de importante grado y sin embargo nadie dijo una sola palabra en todos estos años, a excepción de algún que otro funcionario u organización de proteccionistas que tomó cartas en el asunto pero que cayó en saco roto siempre.

Un capítulo aparte lo constituye quienes padecen autismo. El Trastorno del Espectro Autista (TEA) tiene entre sus síntomas la hipersensibilidad en sus sentidos, especialmente la auditiva. Por eso, las personas con autismo son muy sensibles a los estímulos externos, ya sean imágenes, olores o sonidos, y por lo tanto la pirotecnia los afecta directamente.

Finalmente el padecimiento que deben soportar las mascotas, los cuales son seres vivos que en muchas ocasiones sufren el aturdimiento por las explosiones, lo que los deja sin reflejos y muchos de ellos se pierden, se infartan o colapsan en un pico de estrés. Pero claro con todo esto una sociedad tan pacata que endiosa a un analfabeto funcional, quien corre detrás de una pelota inflada con aire, recién toma conciencia de semejante daño cuando la “divinidad” de las canchas de futbol Lucas Viatri, caballero de la orden de los iletrados millonarios que corren como autómatas detrás de un balón, se quemó él mismo con pirotecnia.

“Recién ahora se conocieron imágenes de cómo le quedó el rostro a Lucas Viatri tras sufrir un accidente con pirotecnia. Y hay que decir que su estado preocupa”, según informó Clarín. Habría que preguntarle a la sociedad si les “preocupan” todos los demás “civiles” que se quemaron con esta misma basura con pólvora enrollada en papel barato y que se vende a precio oro.

En otro tramo de la extensa nota publicada, consigna este medio que “Viatri tuvo una lesión bastante severa en el ojo izquierdo. Está evolucionando en forma favorable, pero hay que ser cautos. No hay fecha definida para su regreso”, dijo Edgardo Rienzi, médico del plantel de Peñarol.

Como si del mesías que vendrá a salvar a todos se tratare, como si jamás nadie hubiera sufrido quemaduras por esta diversión para estúpidos, la de quemar el dinero literalmente; en una mala copia –cuando no– de lo que los americanos hacen el 4 de Julio, pero aun esos imperialistas no son tan idiotas y le encargan la tarea de encender los fuegos de artificio y los petardos a expertos en la materia. Así es que ningún niño o iletrados como el tal Viatri pueda quemarse o sufrir daños de consideración.

Va siendo hora de mitigar la estupidez, el esnobismo y la falta de sentido común. La pirotecnia puede lastimar a todos los seres humanos y cuando ello ocurre la concientización debe funcionar para el niño con autismo, para el hijo de doña Rosa, para la mascota de Don José… y para Lucas Viatri.

Fotos: Clarín