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#CasoSaracho / Perpetua para el sádico Cruz

El femicida que quemó viva a Cyntia Carolina Saracho fue condenado a prisión perpetua por el horroroso crimen cometido en Norte Grande. Estaba imputado por el homicidio triplemente calificado por la relación de pareja previa, ensañamiento y por el género. Posterior a la lectura de la sentencia hubo incidentes. Los familiares de la victima insultaron a los del condenado hasta afuera de la sala de audiencias, donde tuvo que intervenir personal de la policía del Poder Judicial de Salta. Se solicitó el falso testimonio para la ex pareja de la madre de Cruz

“Vas a escuchar los gritos de mi hermana hasta que te mueras hijo de puta… ojalá te pudras en la cárcel”, fueron los epítetos y la catarsis de una de las jóvenes que acompañó el tortuoso proceso del cual Andrés Alejandro Cruz resultó condenado a perpetuidad.

En esa catarsis se pudo percibir el dolor inimaginable que este sádico le causó a Cyintia Carolina la noche del 21 de enero de 2017, en barrio Pablo Saravia. En sus últimas palabras antes de ser condenado se puede visualizar acabadamente su personalidad cruenta y fría, la cual le hace cosificar a la mujer, ya que ni siquiera fue capaz de nombrarla.

Al momento en que la presidenta del tribunal, María Victoria Montoya Quiroga le dio la oportunidad de decir sus últimas palabras, solo se limitó a manifestar lo que sigue:

“Tienen todas las pruebas, ustedes van a deliberar. Pido disculpas a todos; tanto a mi familia como a la familia de ella”.

El infierno de Carolina

Según el  alegato del fiscal Pablo Rivero, se supo que Cruz después de prenderle fuego a Carolina, tomó su motocicleta y se fue al boliche Pecas; pero antes del incidente había estado en una confitería con otra mujer, razón por la cual su pareja y quien moriría de una forma espantosa después de una dolorosa agonía de cuatro días, le había pedido explicaciones por las infidelidades a las que la había expuesto.

Ya le había aplicado una cachetada en la cara, lo que hace suponer que no fue un hecho fortuito el ataque, sino que Carolina era expuesta al maltrato de este execrable sujeto.

No conforme con estar con otra mujer; de prenderle fuego viva a su pareja y luego de terminar en un boliche bailable, Cruz estuvo todo el tiempo alcoholizado pero comprendiendo perfectamente la criminalidad de sus actos.

En este punto hizo énfasis el fiscal perteneciente a la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, cuando descartó de plano la emoción violenta, ya que el accionar de Cruz responde a la lógica de los eventos. A saber, fue él quien llamó al Sistema 911, mientras Carolina daba gritos desgarradores cuando se quemaba viva. “Una discusión previa no justifica su conducta”, agregó el representante del Ministerio Publico.

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Por su parte la fiscalía endilgó a Cruz su conducta machista haciendo referencia a su perfil psicológico, puntualizando en la negación, no respetando el espacio del otro y poniendo como objeto a la mujer. “Se prendió fuego la mujer mía”, dice en el audio del 911 que se pudo escuchar en una de las audiencias.

A todo esto la fiscalía también referenció como elementos concurrentes la alevosía y el ensañamiento, ya que la victima de esta lacra humana tuvo que vivir tortuosos 45 minutos de dolor inimaginable, ya que ese tiempo trascurrió hasta que la pobre mujer llegó al hospital para ser inyectada con morfina y asistida por los médicos que nada pudieron hacer por ella, ya que su cuerpo estaba quemado en casi un 80%. Los cuatro días de agonía fueron el infierno literalmente.

Antes de la lectura de la sentencia, la presidenta del tribunal solicitó las actuaciones contra Cesar Esteban Aguilar por el delito de falso testimonio. Cabe recordar que este sujeto es la ex pareja de la madre del sádico Cruz, y que existe una gran probabilidad de que termine tras las rejas por la cantidad de contradicciones en las que incurrió durante el debate.

“Vas a escuchar los gritos de mi hermana hasta que te mueras hijo de puta”

Era de suponer que las emociones brotarían al final del debate. Una hermana de Carolina no pudo resistir y apenas terminó la lectura de la sentencia, comenzó a proferirle insultos a Cruz y a su madre, quien comenzó a sollozar cuando la presidenta leía la inapelable sentencia.

“Vos también sos una asesina”, gritó la jovencita, mientras la familia Saracho salía de la sala. Ya en el amplio pasillo del primer piso de Ciudad Judicial, los familiares de Carolina se fundieron en un abrazo interminable con los abogados querellantes, Juan Pablo Ochoa y Daniel Tort.

Mientras el clima se tensaba cada vez, el personal de la policía inmediatamente decidió, para evitar más incidentes que la familia de Cruz permaneciera adentro de la sala y que la familia Saracho pudiera retirarse. Pero afuera de la sala aun permanecía un hermano de Cruz, quien fue blanco de los insultos de la hermana de la víctima.

“¿Y vos de que te reis hijo de puta?”, le espetó a un joven que miraba divertido toda la escena. A pesar de la situación ese familiar de Cruz nunca bajó la mirada sin dimensionar que su hermano es una lacra para la sociedad y pasará mucho tiempo en la cárcel, tanto que quizás vuelva a ver la luz cuando sea un anciano.