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#NiUnaMenos / Maldito tecnicismo

Una decisión del Ministerio Público dejó en libertad a Gustavo Torres Rubelt, quien asesinó a María Edith Rodríguez y luego se quitó la vida

“Surgieron nuevos elementos que hacen modificar el criterio adoptado por el Ministerio Público”. Solo esa línea decidió la vida de la adolescente de 17 años, María Edith Rodríguez. La ocurrencia de un fiscal llamado Gustavo Torres Rubelt fue determinante para que Rómulo Edgar Córdova Marin quedara en libertad y decidiera en minutos terminar con la vida de la joven.

La consecuencia de semejante acto de irresponsabilidad derivó en la solicitud de la sustitución de la detención dispuesta en la causa por “privación ilegítima de la libertad” por medidas de carácter cautelar para asegurar su comparecencia en el proceso. Solo por este maldito tecnicismo, y no por otra razón, esta chica está muerta.

No acaba ahí el desatino

La fiscalía tuvo en cuenta además la falta de antecedentes condenatorios, ni antecedentes de violencia y porque de la declaración de la víctima no surgía la comisión de delito alguno. Ante ese pedido, la jueza ordenó la libertad con medidas sustitutivas, conforme lo establecen los artículos 391 y 392 del Código Procesal Penal.

Debe ser muy difícil para un padre que le expliquen que, por estas charadas procesales, su hija está muerta. Debe ser muy duro para una madre comprender al maldito Código Procesal Penal y a toda la nefasta ley argentina cuando están velando a la hija de sus entrañas en un cajón y ya no la volverá ver nunca más.

Obviamente que Gustavo Torres Rubelt esta noche se irá a dormir tranquilo, sabiendo que su perverso y pueril accionar destruyó la vida de una familia cuando su “trabajo” como funcionario judicial permitió que este demente acabara con la vida de una menor de edad, quien ni siquiera podía discernir lo bueno de lo malo; y lo peligrosamente loco que estaba el psicópata que tenía al lado.

Así de perverso y estúpido es el sistema judicial en este país olvidado de Dios y saqueado por delincuentes que se disfrazan de funcionarios públicos. Ni el Yin ni el yang para estas parias de traje y corbata, quienes permiten que mueran personas inocentes a cada nada por obra y gracia de sus decisiones, porque no vamos a caer en el facilismo de que no todos son malos ni todos son buenos.

Una chica ha muerto por culpa del accionar de un Estado inútil e inoperante. Maldito tecnicismo.

Imagen: La Gaceta