Destacadas Editorial

#Balance2017 / ¿La Justicia hizo justicia?

Seguramente la respuesta a ese interrogante sea un NO rotundo después del caso Jimena Salas, pero no fue el único en un año “movido” para el Poder judicial. Moyano Dip, Chirete Herrera, Gaspar Cinco, el crimen del cambista Torrez y el escandaloso caso Chicho Mazzone fueron solo algunos de los episodios que configuraron un 2017, bien judicial

El encarcelamiento totalmente arbitrario de Santos Clemente Vera, quien ya había sido absuelto por el beneficio de la duda, merece un capítulo aparte en la ominosa trama del crimen de las turistas francesas. Hablando de femicidios, Salta sumó en el año que se está terminando la trágica suma de 12 mujeres asesinadas.

Entre tanto la aparición en escena del detestable Chirete Herrera matando a su propia mujer frente a las narices de todo el sistema de justicia salteño; el vergonzoso caso Moyano Dip, quien desfiguró a un motociclista por una maniobra imprudente y no fue imputada hasta que un informe de MUY CRITICO reveló la cajoneada que ese expediente sufrió; la horrorosa muerte del pequeño Thiago Quipildor a manos de sus monstruosos padres adoptivos; la dolorosa muerte de Napoleón “Polo” Homes a manos de Pedro Gonzalo Navarro; el conmocionate femicidio de Brisa Goytia y el caso del juez Reynoso en el fuero federal entre otros, sin mencionar un capítulo reservado para el terror, el de Gaspar Cinco, quien envenenó a su novia y al hijo de esta con cianuro.

Por su parte el caso Paola Álvarez y las sospechas que recayeron sobre Santiago Zambrani ocupó gran parte de las noticias judiciales; la dolorosa y trágica muerte del remisero Daniel Alberto Arepia por la negligencia del conductor Matías Ángel Marcelino Rojo; el sobreseimiento de Nelson Vilte Laxi, hermano de Daniel, acusado injustamente por el crimen de las turistas francesas. En el caso de su hermano, purgó tres años en prisión por los dichos falaces de su pareja, una miserable llamada María Aranzazu Sarapura Aragón.

En el mes de junio, María Belén Méndez García Zavaleta fue imputada por el homicidio culposo en accidente de tránsito en perjuicio de Diego Alejandro Castro, a quien embistió con su automóvil en la colectora de avenida Paraguay, causándole graves lesiones que derivaron en su fallecimiento horas más tarde. El joven estaba trabajando y la ebria le causó una muerte espantosa, golpeándolo con su automóvil. Tenía 0,40 % de alcohol en sangre.

Ordenando la agenda judicial

En ciertas ocasiones pareciera que la vida no vale nada y que el sistema en lo que hace al concepto punitivo nunca funciona. Vemos en las películas cuando los asesinos son condenados a permanecer hasta la ancianidad entre rejas; mientras que por estas pampas nos enteramos de casos aberrantes donde los asesinos solo están unos años y salen de prisión beneficiados por jueces garantistas y leyes livianas.

Muchos de los casos antes mencionados aun no llegaron a juicio. Según el representante de prensa del Poder Judicial, Marcelo Báez, los casos de mayor envergadura acaecidos en 2017, por su notoriedad e interés público serán juzgados el año 2018, entre otras cosas por la cantidad de casos en espera. Según el funcionario son casos complejos, por ello la Justicia salteña se trazó como objetivo desarrollar los casos menores en los últimos días de 2017; para de esa manera poder llevar adelante los procesos más engorrosos con la mayor celeridad posible el año entrante.

Los más aberrantes

Sin dudas el caso de Jimena Salas es el que mayor repercusión causó por la naturaleza del crimen y por que hasta la fecha no hay un solo sospechoso. Desde el Ministerio Publico asignaron a dos fiscales para poder trabajar, pero cuanto más pasa el tiempo, mas recordamos a  Edmond Locard, quien acuñó la frase “tiempo que pasa verdad que huye”.

Jimena Salas fue asesinada salvajemente en el interior de su casa y en presencia de sus hijas, dos niñas menores de edad. La víctima tenía una cantidad inimaginable de estocadas producidas por un elemento cortante, mientras la escena del crimen, descripta como algo espeluznante, se parecía a la casa de la actriz Sharon Tate, después de haber sido asesinada por la secta de Charles Manson. Ni siquiera se puede pedir justicia en este caso, antes de pedir celeridad en la investigación. Cuesta creer que nadie vio ni escuchó nada un viernes cerca de la una de la tarde en un barrio ubicado en la localidad de Vaqueros.

Otro caso indignante es el de Mauro Cabral, quien dejó postrado en una silla de ruedas y en un estado irreversible a José María García, un joven que había concurrido a ver un partido de futbol entre River Plate y el club de sus amores, San Lorenzo.

El energúmeno y violento Cabral, correteó y golpeó con un pedazo de concreto en la nuca a José María, quien perdió toda posibilidad de hacer una vida normal después de semejante agresión. Después del juicio, Cabral quedó libre porque en este bendito país olvidado de Dios, la edad de imputabilidad es de 16 años y el energúmeno aun no había superado ese límite, por lo que un precoz asesino camina por las calles de Salta.

No todas fueron malas. En el caso del enfermero Leopoldo Núñez, hallado muerto en su casa de Castañares, las actuaciones fueron muy efectivas y en el juicio, su asesino, Jonathan Corvalán fue encontrado culpable del delito homicidio criminis causa y condenado a cadena perpetua.

El valor de la vida

Este es un escueto resumen de lo que fue el año judicial en Salta. Muchos casos quedaron afuera de este resumen, no por ser menores, ni mucho menos. Ninguna muerte es más o menos importante, por lo que el presente informe incluye los casos que más repercusión tuvieron, por su grado de significancia en lo que hace a tratamiento de la investigación y en la construcción de sentido del mensaje, ese que necesita o que quiere el público, reconocido en ocasiones como “el supremo”.

En el caso del cambista Felipe Torres, por ejemplo, el violentísimo crimen se ejecutó a metros de la Plaza 9 de Julio de la capital salteña. No obstante el juicio probablemente se lleve a cabo el año entrante. Está detenido como autor confeso del hecho, Sebastián Lombardero.

Cabe recordar que por este caso llegaron intimidantes mensajes desde el entorno de Lombardero a la redacción de MUY CRITICO, por las investigaciones que este portal venía realizando. El Ministerio Publico Fiscal ya fue informado de estos mensajes.

Para finalizar y de seguro el caso que más se acercó a un verdadero circo de medios informativos, donde las redes sociales tuvieron un papel protagónico fue el del intendente de El Bordo, Rosario “Chicho” Mazzone, quien fue acusado de corrupción de menores, a partir de una fotografía que se viralizó, donde Mazzone aparece junto a una menor de edad en ropa interior y él apenas cubierto por un bóxer. Finalmente el ex intendente no fue a prisión y tampoco los remiseros que llevaron a las chicas a su casa.

La respuesta a  la pregunta si la Justicia hizo justicia está en los ciudadanos, quienes viven bajo los códigos de convivencia y las leyes que les impone y ¿los beneficia? el Estado, dentro de un marco (supuestamente) republicano.