Destacadas Editorial

Volveré y seré millones

Cristina cerró su campaña con un masivo acto en el estadio Presidente Perón en Avellaneda, allí dijo que “Evita votaría a Cristina; Perón, a Taiana; y los dos, a Unidad Ciudadana”. Criticó acerbamente al Gobierno nacional

16-10.- Sin dudas la pose de Evita a Cristina le cabe de mil maneras. El “acto central” de Unidad Ciudadana, el último gran acto de campaña del espacio político que encabeza la ex presidenta, fue el epicentro de un peronismo que se resiste a entregarle a “Cambiemos” el mando de un país que gobernaron desde hace décadas, de diferentes maneras pero con la misma impronta populista.

“¿Qué diferencias pueden separar a quienes somos peronistas frente a un gobierno que está haciendo las cosas que está haciendo?”, disparó Cristina en la cancha de Racing, el club de los amores de Néstor.

La cúpula del Cristinismo-kirchnerato la acompañó fielmente. Entre ellos, el segundo candidato a senador en la provincia de Buenos Aires, Jorge Taiana, el candidato a diputado nacional por la ciudad Daniel Filmus, el ex ministro de Economía Axel Kicillof, los intendentes de La Matanza, Verónica Magario, y de Avellaneda, Jorge Ferraresi, y el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli, entre otros.

Siguiendo la configuración peronista y a poco del 17 de octubre, por cierto fecha cara a los sentimientos del justicialismo, Cristina dijo “venimos a hacer honor a la lealtad de un pueblo, a un hombre, a Perón, que desde una humilde Secretaría de Trabajo y Previsión le cambió la vida a los argentinos”.

Seguramente se le ocurrió a Horacio Verbitsky de que Macri debía ser el enemigo desde mucho antes de que Cambiemos le ganara a la formula Scioli-Zannini, una elección imposible, aunque las estructuras de los cuentos tienen siempre a un “villano”.

“La única lealtad de Macri es a los grupos concentrados. Ser peronista hoy es decir: Basta ya Macri, con tanta malaria para el pueblo“, lanzó.

Según consigna La Nación, entre las 12 y las 16 llegaron a la cancha miles y miles de personas. El estadio tiene una capacidad aproximada de 50.000 personas. El objetivo de la organización era llenarlo. Lo lograron.

Evidentemente a Cristina le quedan intenciones sobre las poses peronistas y su figura parece querer ser esa “remake” de Eva Duarte, aunque la metonimia no le funcione como ella pretende sobre ciertos sectores que ya decidieron no darle su voto. Aun así Cristina tiene su importante porción de seguidores y de seguro no será Evita, pero si podrá acceder a fueros en el Senado de la Nación por obra y gracia de un camino netamente populista, pergeñado durante 12 años de saqueo al Estado argentino.