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Los campeones

Parte del plantel de los campeones de México 86 visitó Salta. Estuvieron presentes, con motivo del lanzamiento del Campeonato de Fútbol de los Barrios, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, el vicegobernador Miguel Isa y el Presidente de la Cámara de diputados, Manuel Santiago Godoy

Quizás para los Millennials sean un grupo de “viejos” con la camiseta de la Selección argentina, corriendo detrás de una pelota, pero ante las generales de la ley son los dueños de la hazaña más grande de la historia del deporte argentino. Se trata nada más ni nada menos que de los futbolistas que trajeron la Copa Mundial FIFA al país por última vez. Desde entonces ningún otro combinado albiceleste pudo lograrlo.

Los campeones de México ’86 estuvieron en Salta y realizaron un partido de exhibición, participando del lanzamiento del Campeonato de los Barrios “Juanito Martínez” 2017-2018. Las actividades se llevaron a cabo en el estadio de la Liga Salteña de Fútbol, en barrio 9 de Julio.

Del evento participaron el gobernador Juan Manuel Urtubey, el vicegobernador Miguel Isa, el presidente de la Cámara de Diputados Manuel Santiago Godoy y el candidato a diputado nacional Andrés Zottos, entre otros.

Obviamente el glorioso plantel que ganara el campeonato mundial no vino en su totalidad, pero estuvieron varias “leyendas” de aquel mítico conjunto.  

Oscar Ruggeri, Nery Pumpido, Jorge Burruchaga, José Luis “el Tata” Brown, Ricardo Bochini, Julio Olarticoechea, Oscar Garré, Ricardo “el Gringo” Giusti y el “Chino” Tapia, nada más ni nada menos.

Desde la “contraparte futbolística”, los “privilegiados” en enfrentarlos fueron: José Valdiviezo, Omar “Pelao” Vargas, Raúl “Toti” Olarte, Alfredo “Tanque” González, Rodolfo “Puma” Garnica, Juan “Panza” Mamaní, Luis “Guacha” Flores, Raúl Iturrieta, Cristian Zurita, Miguel “Pichi” Velarde, Sergio “Tahuichi” Albornos y Luis Rueda.

“Seremos los primero en llegar y los últimos en irnos”

El calor en México suele ser absolutamente insoportable, por ello el DT de la Selección argentina decidió viajar al mundial un mes antes con la intención de “aclimatar” a sus jugadores. La frase corresponde al “Narigón” Carlos Salvador Bilardo, el polémico entrenador de aquella selección, a quien Clarín le había hecho una campaña para que fuera desafectado por los pésimos resultados obtenidos antes de aquel torneo en México.

De hecho, aquel conjunto estuvo a punto de perder la clasificación contra Perú, la gloriosa tarde en la que el “Tigre” Gareca (hoy entrenador de Perú, paradójicamente) se mandó una patriada, desbordando por izquierda, pateando al arco y dejando la pelota bollando en la línea de sentencia, para que Daniel Alberto Pasarella la empujara adentro y lograra el agónico empate que nos llevaría a México.

Curiosamente ninguno de los dos jugó un solo partido en aquel mundial. Ricardo Gareca fue desafectado –curiosamente– cosa que levantó mucha polémica, ya que el “Tigre” había sido el artífice de esa agónica clasificación.

El que si viajó al mundial fue Pasarella, pero para su desgracia, bebió agua del grifo en la concentración y contrajo una enfermedad gastrointestinal que lo dejó sin chances de jugar. “Sentía como si dos motocross andarán dentro de mi estomago”, bromeó el gran capitán un tiempo después. Al día de hoy Pasarella es el único futbolista argentino con dos medallas de campeón mundial, la de 1978 y 1986.

El camino a la gloria

El primer turno fue contra Corea del sur, una selección que en apariencia era débil, pero que no escatimaron en patadas contra la humanidad de quien en ese momento ya era el mejor jugador del mundo, el gran Diego Armando Maradona. Con un 3-1, los coreanos sucumbieron ante los argentinos.

Luego vendría el turno de los italianos, quienes defendían el título de campeones mundiales obtenido en España 82. Difícil olvidar el festejo alocado de Diego al empatar con ese gol magnifico, con la bandera argentina y la palabra “Tartagal” pintada en medio, de fondo.

Posteriormente vendría Bulgaria, quien quedó en el camino con un 2-0, lo que dejaría a la selección de Bilardo con la posibilidad de cobrar una cuenta histórica frente a los charrúas, quienes le habían ganado la final del primer campeonato mundial de la historia a los argentinos. Tuvieron que pasar 56 años para que Pedrito Pasculli sellara la suerte de los orientales y Uruguay se quedara afuera de México 86.

La Mano de Dios

Conforme pasan los años y los fracasos futbolísticos se repiten sin solución de continuidad, la hazaña de Diego toma mayor dimensión. El 22 de junio de 1986 seguramente quedará para siempre como el día en que Maradona le convirtió a Inglaterra dos goles de los que hasta hoy se sigue hablando. Uno con la mano, y el otro, el mejor de toda la historia.

Océanos de tinta se han escrito desde entonces acerca de lo sucedido aquella tarde. Expertos en deportes y personalidades de diferentes aéreas de la cultura coinciden en que aquel día Maradona trascendió al futbol para siempre.

Aun le faltaba mucha magia por mostrar al “Diez” y el 25 de junio volvió a golpear con el talento que solo un grande puede hacerlo. Dos golasos a Bélgica en cuartos de final para acceder aquel 29 de junio, a la tarde en la que todo aquel plantel alcanzaría la inmortalidad y la gloria, frente a Alemania.

Justamente fue Jorge Burruchaga quien tomó la posta, ya que los alemanes le habían asignado una marca implacable a Diego, y se cargó el equipo al hombro. Aun con marca personal, Maradona le puso una asistencia “bochinezca” a “Burru”, quien en una corrida de todos los tiempos desparramó al arquero Schumacher, mandando el balón al fondo de la red y dándole a la Argentina su segundo campeonato mundial.

Casi la mitad de este glorioso plantel de CAMPEONES pasó por Salta. Un verdadero lujo.

Foto: Que Pasa Salta
Fotos mundial México 86
La Nación
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