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Reynoso recusó a una jueza

El exjuez está acusado de asociación ilícita en carácter de jefe u organizador, por cohecho y prevaricato. En el arranque del juicio el acusado recusó a la jueza Marina Catalano.

La noticia judicial se trasladó esta vez al fuero federal, donde toda la atención mediática puso el foco en la polémica figura del ex magistrado Raúl Juan Reynoso, en quien recaen una serie de acusaciones que lo involucran en la figura de asociación ilícita, junto a otras siete personas.

Federico Magno, es el encargado de la defensa de Reynoso, en quien pesa la acusación de liderar una asociación ilícita y exigir coimas para fallar a favor de detenidos por causas de narcotráfico. En tanto el abogado Daniel Luna defiende a María Elena Esper; Miguel Ángel Fernández atiende los intereses de Arsenio Gaona; mientras que Ramón Saldaño defiende a  Antonio Valor, mientras que el conocido penalista René Gómez defiende a su propia persona, quien se mostró muy tranquilo y sorprendido con la acusación.

Según consigna la crónica de El Tribuno, los nombrados formaron parte de una asociación de carácter estable con soporte judicial y con capacidad para articular roles y acciones para sostener la actividad ilícita. En este marco se expresa que la red delictiva fue “montada, coordinada y encabezada por Reynoso” en la ciudad de Orán, a partir del 19 de marzo de 2010. La organización se dedicaba a la gestión y concesión de resoluciones contraria a derecho en favor de los intereses de personas imputadas en procesos judiciales vinculadas a la narcocriminalidad. Estos “favores” consistían en excarcelaciones, prisiones domiciliarias, entrega de bienes y sumas dinerarias a imputadas, todo ello a cambio de dádivas y/o dinero.

La Justicia Federal cree que Reynoso lideraba una organización que tenía una marcada arquitectura del delito, con algunos miembros de la banda que se encargaban de ciertas “tareas” como cobro de coimas; mientras que otros completaban los ilícitos traspasando bienes malhabidos a nombres de terceros.

El caso es altamente complejo por sus ramificaciones, ya que se trataría de una banda que actuaba según los mandatos de Reynoso, quien se aprovechaba de su posición como funcionario judicial, permitiéndole moverse con total impunidad, tanto él como sus cómplices. Obviamente que la Justicia federal deberá probar todo éste entramado, por lo que se espera una cantidad importantes de testigos y audiencias extensas.

Foto: El Tribuno