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La gran ganadora

En los últimos días previos a las elecciones, María Eugenia Vidal tuvo que cargarse la elección al hombro, ya que Cambiemos no podía revertir la pésima imagen con la que venía arrastrando desde hace largo rato, sobre todo en el plano económico. Justo en medio de esa “intervención” apareció Brancatelli.

El peso político de María Eugenia Vidal es enorme y fue lo que salvó a Cambiemos de una imagen que venía en picada. Es lo que se observó en los últimos días de la campaña. Por un lado los ataques desde el kirchnerismo mediante sus aliados mediáticos como C5N, Pagina 12 y… Brancatelli, quien terminó siendo el catalizador para que apareciera una autentica y “real” figura, más humana de la gobernadora de Buenos Aires, quien hoy por hoy es la política con más peso a nivel país.

En cuanto a la modernidad, la tecnología y los nuevos paradigmas que transformaron de forma crítica la manera de encarar y vivir una elección en las urnas, se replicó en redes sociales como reguero de pólvora. Sobre todo un debate en televisión que encendió una reacción en cadena que, a Cambiemos lo salvó en el último round, si es que el termino boxístico cabe.

Efecto Brancatelli

Los días de Mauricio Macri durante el corriente año le iban jugando cada vez peor. La crisis económica, la recesión, la desocupación, la inflación y sobre todo la pobreza que inunda al país, parecían bombas que el presidente no podía desactivar, razón por la cual  los operadores del kirchnerismo veían en Cristina la única posibilidad de redención. Pero esa redención jamás llegó.

Indudablemente el suceso que provocó el cruce mediático entre Vidal / Brancatelli le dio a Cambiemos una herramienta que ni ellos conocían, la de saltar el cerco político y llegar a todos los ámbitos. La contundente respuesta de Vidal al irritante panelista “K”, humanizó no solo a Vidal, sino a todo Cambiemos.

María Eugenia Vidal pasó de ser la caricatura de “Laura Ingalls” a una verdadera leona, a quien  que le saltó la térmica. Su mensaje no solo fue para Brancatelli, fue para todos (y todas).

Fue tal la conmoción que ello causó, que Vidal se cargó la campaña al hombro, aun por encima de la pésima imagen de los últimos tiempos de Mauricio Macri y posicionó a Cambiemos como la principal fuerza en el país.

Cabe destacar por sobre todas las cosas que el triunfo de Cambiemos no se debe al episodio anecdótico de Brancatelli, ni por asomo. Cambiemos ganó por que el pueblo decidió que, una presidenta que formó parte de una asociación ilícita, la cual fue denunciada por su propio valijero, no podía seguir detentando el poder que supo manejar Cristina, además de haber llegado con un 30% de pobres y haberse ido con el mismo número.

También sucedió en otros países

Sin embargo, que un suceso televisivo cambie una elección o arrastre a un candidato hacia atrás, o hacia adelante, no solo sucede solo en Argentina, sucedió en los EE. UU., cuando el periodista David Frost puso en un apuro significativo a Richard Nixon durante una entrevista televisiva.

Una serie de informes de la prensa daban cuenta de la participación de Richard Nixon en el Escándalo Watergate de 1972, antes de su discurso de dimisión de 1974. Mientras tanto, David Frost había terminado de grabar un episodio de su programa de entrevistas en Australia y en la televisión acerca de como Nixon abandonaba la Casa Blanca.

Unas 45 millones de personas vieron como Nixon tartamudeaba cuando Frost lo puso en apuros por el escándalo Watergate.

No tiene la más mínima comparación con el episodio de Brancatelli, pero el ejemplo citado sirve para cotejar de que, todo lo dicho en televisión no solo “es cierto”, sino que tiene un peso enorme a la hora de los bifes.

Sin dudas María Eugenia Vidal es gran ganadora de estas elecciones, no solo salvó a Cambiemos por su impronta de los últimos días, también se posicionó como un nombre clave con vistas al 2019 y una probable candidatura presidencial.