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Kempes se despegó de la dictadura

Lo hizo con la exhibición de una nota publicada durante el Mundial 78. Como consecuencia de sus críticas a Maradona por apoyar el régimen de Maduro, el Matador fue acusado de cómplice de la dictadura.

Todo comenzó cuando Maradona dijo que estaba listo para defender el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, por lo que Mario Kempes, quien tiene a su esposa venezolana, lo criticó duramente. Como consecuencia de estas críticas hacia Diego, otras figuras como el Puma Rodríguez o José Luis Chilavert también lo atacaron.

Resulta que ambos futbolistas, tanto Maradona como Kempes, se quedaron “pegados” a gobierno autoritarios. En el caso del “Diez”, ha tenido una participación muy actica y “conveniente” desde que Chávez estuvo en el poder y con Maduro, llegó a recibir acusaciones de que recibió dinero.

Cabe destacar que los gobiernos de Chávez y Maduro fueron elegidos democráticamente, pero ambos intentaron perpetrase en el poder mediante el uso del aparato estatal. A Chávez lo alcanzó el cáncer, pero llegó a ganar las elecciones en estado de coma, mediante un flagrante fraude, el cual le impidió a Henrique Capriles ser presidente en 2012.

En cuanto a Maduro, llegó al poder de la mano de Chávez, quien al día de hoy es presidente de Venezuela, pero que tiene la inconfesa intención de perpetrarse en el poder  mediante la Asamblea Constituyente celebrada hace poco tiempo, en una actitud absolutamente autoritaria.

En cuanto a Mario Kempes deberá cargar con el estigma de haber participado en el mundial de 1978, cuando a dos cuadras de la cancha de River Plate, mientras él gritaba sus goles, los militares torturaban y asesinaban a ciudadanos argentinos.

Según consigna El País de España, en las redes empezaron a reprochar a Kempes que diera lecciones democráticas a Maradona cuando él participó como estrella en ese mundial que tanto ayudó a la dictadura. Kempes dejó pasar unas horas de críticas, pero finalmente se defendió. Buscó una entrevista que le hicieron antes del mundial del 78, y que se titulaba “Mis goles son para Argentina, no para Videla”. En ella, el jugador evitaba cualquier condena a la dictadura, pero trataba de desvincularse.

En la mencionada nota, Kempes decía: “Es posible que la dictadura trate de utilizar sus goles a su favor”, le decía el periodista. “Este no es mi problema. No veo por qué la política tenga que estar mezclada con el fútbol. Es más, pienso que este mundial será bueno para mi país y permitirá, entre otras cosas, que el pueblo argentino se acerque más a otros pueblos”.