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Conmoción nacional por el menor enjaulado en Salta

Diferentes medios reflejaron el escandaloso caso del nene de Alto La Sierra. La ausencia total del Estado es noticia a nivel país. Crónica de una vergüenza.

Da la sensación de estar mirando una de esas películas donde todo se resuelve antes y la Policía llega a un minuto de que comiencen a pasar los créditos finales. De la misma manera parece actuar el Estado en casos tan alarmantes como este.

“En una pequeña jaula de madera precaria, al adolescente lo tienen encerrado como si fuera un animal. Su familia vive en la extrema pobreza, sin asistencia social, ni médica. Pese a su discapacidad, el joven no recibe asistencia médica del Gobierno y su estado es inhumano”, consigna Eldoce.tv.

En el caso del portal Minuto uno da cuenta de que al hacerse pública la situación del chico, la jueza de Violencia Familiar y de Género de Tartagal ordenó el traslado inmediato del adolescente a un hospital materno infantil y el Ministerio de Salud dispuso el avión sanitario para buscar a Álvaro Gaby, pero los padres se negaron a autorizar este movimiento, actitud en la que se mantuvieron firmes hasta ayer, al punto que no pudo ser trasladado el muchacho.

Por su parte Urgente24 titula: “Gracias a la presión mediática, el joven enjaulado fue trasladado a Salta capital”.

A esta altura de las circunstancias solo cabe preguntarse ¿Qué espera el Estado para instalarse en estos parajes olvidados de Dios y donde ocurren casos como estos y peores?

Aunque estas personas tengan rostros aborígenes y su color de piel pertenezca a pueblos originarios, son tan argentinos como los hipócritas que sábado a sábado pasean sus patéticas humanidades por el corredor de la Balcarce, bailan en una boite de zona sur de la ciudad o se casan en el “Club 20”.

Todos tienen los mismos derechos y todos están protegidos por la Constitución de la Nación Argentina, solo que en la teoría, ya que en la práctica los patéticos resultados están a la vista.