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#CasoThiago / Declararon los monstruos

Uno de los acusados reconoció que se les “había ido algo la mano”, en palabras de Victor Senise. La declaración de Patricia Sánchez fue una pormenorizada descripción de los “cuidados” y las “atenciones” que los chicos recibieron durante los 18 meses que los molieron a golpes. Después de su declaración, Senise se descompensó. VIDEO

SALTA. 02-08. HS. 15:00. En el hipotético caso de que un observador externo haya ingresado a la sala de audiencias hoy, y haya escuchado las declaraciones de Victor Senise y Patricia Sánchez, desconociendo el contexto, hubiera imaginado una descripción de la vida de la “Familia Ingalls”, donde la serie de TV relataba los dulces días de una humilde pero feliz familia americana. Esta historia no está ni por cerca de asemejarse a ese tierno relato.

“Algo se nos habrá ido la mano”

El primero en sentarse frente al tribunal fue Víctor Senise, quien hizo un relato lacrimoso y autorreferente de sus días al cuidado de los niños. “Sé lo que soy. No soy un maniático. Algo se nos habrá ido la mano, pero fuimos todo amor. Éramos pobres pero no malos. Los chicos se golpeaban jugando”, dijo entre lagrimas.

Aun faltaba la espantosa crónica de la muerte de Thiago, quien comenzó con tos y otros síntomas más graves. “Busqué a una vecina que es enfermera y no estaba, llamamos a un remis y no llegaba. Entonces con mi señora nos tomamos un taxi y lo llevamos a un centro de salud, donde lo asistieron y lo trasladaron en ambulancia. Sólo subió Patricia y yo fui en colectivo.

Cuando llegamos mi mujer estaba desesperada y una doctora nos dijo que Thiago había tenido un paro. Rezamos para que salga adelante pero la doctora nos avisó que había fallecido. No podía creerlo (…) Después que muere Thiaguito es como si me hubieran quitado los brazos y las piernas”, balbuceó este verdadero adefesio.

Al final de su declaración se supo que Senise, en quien recae la acusación de “partícipe necesario”,   se descompensó. Ante esto el secretario del juzgado dio vista de este incidente.

Posteriormente le tocó el turno a Patricia Sánchez, principal imputada y en quien pesan las peores acusaciones. Tan es así que ante las declaraciones de los testigos en jornadas anteriores y demás pruebas presentadas, la caratula fue modificada desde el Ministerio Publico Fiscal a homicidio agravado por el ensañamiento y por placer en perjuicio de M.Q.T.R., y tentativa de homicidio agravado por ensañamiento y por placer en perjuicio de L.L.M. en concurso real.

Con respecto a la testimonial de  Sánchez, estos son algunos tramos de su extensa y fútil declaración, en la cual el tribunal le instruyó que podía expresarse libremente y que ninguna de las partes intervinientes le formularía preguntas.

Me hablaron de Gastón y Josué. Habíamos pasado las pruebas de asistentes sociales. Nos parecía mucho que seamos cuatro. Nosotros éramos solamente dos. Buscamos a  Gastón y Josué, y por Sala Cuna a Thiago y Magalí. Veíamos su comportamiento y veíamos como eran.

Había peleas entre ellos, el tema de la higiene, no se lavaban las manos, peleaban. Le comenté a la licenciada y me dijo que había que esperar a que se ambientaran.

A su vez relató que cuando los asistentes pesaron a Thiago le preguntaron por qué tenía poco peso, ella adujo que no habían sido bien alimentados desde niños y por ello los tres más chicos crecerían con bajo peso.

Cuando Thiago tenía una picadura se mordía, tenía un cuerito y se lo sacaba. Era un niño que se entendía lo que hablaba, decía que no le dolía. Se le hicieron muchos análisis.

Le curaron la boca con gazas. Se le estaba pudriendo la boca. Me dijeron en el hospital que tenían que curarlo. Empezó con el tema de las orejas, eran como forúnculos. Lo llevé a la Secretaria y les comenté. En el hospital le hicieron una cirugía y ni pus le salía, re poquita sangre. No recuerdo cuanto tiempo estuve con Thiago en el hospital.

A Magali le hicimos todos los estudios y la operamos de la boca. La llevaron al quirófano, salió bien la operación pero vomitaba por efectos de la anestesia. Salió bien de la operación pero había que tener paciencia.

A Magali la operó el Dr. Darwich –cirujano Jorge R. León Darwich–. Nos dio indicaciones que no se golpee la boca, que comiera cosas blandas y frías, como gelatina.

La licenciada Rechuito atendía a Thiago, no era un niño malo. Lo que tenia era que se lastimaba. A veces se levantaba a las tres o cuatro de la madrugada y deambulaba por la casa. Le pusimos una cama al lado de la nuestra.

A Magali la veían la licenciada Rechuito y Trogliero, pero no quería ir. Las dos hablaban con Magali. Salas y Rechiuto iban en colectivo, no les daban vehículos.

Caso-Thiago-juicio-SENISE

El probable móvil

 La situación de Sánchez es muy complicada y es probable que vaya a dar con sus huesos a la unidad penitenciaria de mujeres por el resto de sus días. Las fotografías de la autopsia y los testimonios de los testigos terminaron de enterrarla. Es un hecho.

Lo que todavía es materia de análisis para el público que ha seguido este estremecedor caso, el cual ha conmocionado a la sociedad salteña e incluso llegando a medios nacionales, es saber por qué esta mujer sometió durante 18 meses a un calvario imposible de comprender a los dos niños menores, y curiosamente a los dos mayores nada les sucedió.

Según lo recogido por los testimonios y también percibido en sus propias palabras, esta psicópata no deseaba la guarda de los dos más chicos, pero por ley a los cuatro hermanitos no se los podía separar.

Según lo que se infiere de los testimonios, incluido el de ella misma, los dos menores eran “indeseables”. Ella solo quería quedarse con los dos más grandes, por ello a estos no los golpeaba, cuestión que perversamente si sucedía con los dos más chicos.

Por ello los sometía a castigos ilimitados y los terminó matando de hambre. La muerte por broncoaspiración fue una consecuencia del cuadro generalizado del que el niño ya no iba a superar, más una infancia con poca alimentación, completan un cuadro espantoso en el que todos fueron cómplices, sobre todo la figura del Estado ausente, donde la –por entonces– Ministra de Derechos Humanos Marianela Cansino deberá explicarle a la Justicia que estuvo haciendo durante los 18 meses en los que estos monstruos asesinaron lentamente a este niño.