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#DobleCrimen / Gaspar Cinco y el macabro estilo de “Yiya” Murano

El envenenador salteño que copió los métodos de “la envenenadora de Monserrat”. Como se comporta una mente que planea con tanta premeditación muertes horrorosas. Gaspar Cinco fue aislado y permanece en confinamiento solitario por decisión del personal de la alcaldía para evitar un linchamiento. Por la naturaleza de sus crímenes, aseguran que toda la población carcelaria “se la tiene jurada”

María de las Mercedes Bolla Aponte de Murano, alias “Yiya”, se hizo tristemente célebre  por sus crímenes aberrantes y es recordada como “la envenenadora de Monserrat”. Fue la primera mujer asesina serial de la historia criminal argentina. Mató a tres personas con cianuro y se cree que se llevó la vida de dos más, pero jamás se le pudo comprobar esos dos crímenes. Solo estuvo 16 años en prisión y hoy en día está en libertad. Su primer crimen data del 24 de marzo de 1979.

Treinta y ocho años después en la ciudad de Salta, Franco Rodrigo Gaspar Cinco, quien ni había nacido cuando Yiya Murano ya había perpetuado sus espantosos crímenes, tomó la decisión de envenenar con el mismo veneno a su pareja y a su pequeño hijo de solo dos años.

Ningún arma implica tanta premeditación como el veneno, siendo estos dos casos los que evidencian una conducta absolutamente psicopática, carente de culpa y una ausencia total de empatía.

En ambos casos la motivación es la búsqueda de un beneficio propio a como dé lugar, sin importar las consecuencias.

Gaspar Cinco buscaba deshacerse del hijo de su pareja y Yiya Murano era una estafadora que envenenaba para quedarse con el dinero de sus víctimas. De una forma u otra es la búsqueda de la satisfacción, del objeto anhelado.

El 6 de junio la ciudad de Salta se conmocionó por un hecho sin precedentes, una joven madre y su pequeño hijo murieron fulminados por la ingesta de agua con cianuro. Ni siquiera pudieron intentar una maniobra de rehabilitación ni nada parecido con el pequeño y la madre tardó unas horas más, pero el deceso fue inevitable.

En momentos en que se realizaba el velatorio de Andrea Parraga y su hijo, personal de criminalística procedía al arresto de su pareja, un joven de 26 años, graduado en la universidad pública como licenciado en Ciencias de la comunicación.

¿Copycat?

El 27 de abril de 1979, en el juzgado de Instrucción N° 20, se había recibido un sumario policial en el que se investigaban las causas de la muerte de Carmen Zulema Del Giorgio de Venturino. Las hijas de la víctima pidieron que se hiciera la autopsia porque el portero del edificio en el que vivía alertó que había visto a Yiya ingresar en el departamento y salir con un papel y un frasco. Al revisar el departamento, las hijas de la víctima establecieron que faltaba el pagaré por 20 millones de pesos ley 18.188 que Yiya le había firmado a su madre.

Solo en la mente de Franco Rodrigo Gaspar Cinco anida la respuesta al cuestionamiento que muchos memoriosos de la historia criminalística argentina se hacen ¿es Gaspar Cinco un Copycat de Murano?

Tanto en la en la autopsia que determinó que Del Giorgio de Venturino había sido envenenada con cianuro; como en la autopsia de Andrea Parraga, se determinó idéntico resultado.

Motivados y decididos

Se supo según trascendidos de que Gaspar Cinco había planeado con varios días de anticipación buscar a un “sicario” local con un ofrecimiento de 10 mil pesos para quien fuera capaz de realizar semejante hazaña. Al no dar con un “facilitador” fue él mismo quien decidió tomar el toro por las astas y darle muerte al pequeño, pero no tuvo en cuenta que su ardid del “agua bendita” también se llevaría la vida de la desafortunada joven, estudiante de Ciencias de la Salud.

En el caso de “la envenenadora de Monserrat”, al reconstruir los hechos de ese 24 de marzo de 1979, los detectives de la División Homicidios de la Policía Federal establecieron que el papel que llevaba Yiya era el pagaré que acreditaba la deuda que mantenía con la víctima y se sospecha que el frasco contenía el cianuro con el que había envenenado a la amiga.

En medio de la búsqueda de testigos que conocieran a la víctima, un sargento de la División Homicidios escuchó que Yiya desarrollaba un actividad que le ocultaba a su esposo, el abogado Antonio Murano: trabajaba como usurera. Prometía multiplicar el dinero que tenían sus amigas en inversiones en el mercado financiero local.

Gaspar Cinco y su detención

Mucho se habla y se especula con lo que se vivió entre los muros de la alcandía de la ciudad de Salta durante el fin de semana, algo de mito y algo de realidad, pero la información fidedigna está en la fila de visitas cuando los familiares de los internos comentan lo que los reos les relatan.

Está alojado en el pabellón “C”, en aislamiento por su propia seguridad. Caminó por el patio el día sábado y los guardias saben muy bien que de llevarlo a un pabellón con otros internos, estos lo aniquilarían en segundos.

Esta situación se vive desde el dia que llegó a esa unidad carcelaria. Recibe la visita de su abogado defensor, el ex juez Agüero Molina, quien evidentemente prepara una defensa compleja a la luz de los hechos, ya que la carga probatoria en contra de su cliente es muy importante, según el fiscal Ramos Ossorio es un “cumulo de pruebas”, como le dijo a MUY CRITICO el día que Gaspar Cinco se negó a prestar declaración en sede del Ministerio Publico Fiscal.

Wikipedia
La Nación