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#CasoMoyanoDip / Declaró un testigo clave

Se trata de un albañil que trabaja frente a Petroandina, en avenida Asunción al 2800, lugar donde sucedió el siniestro vial que dejara a Marcos Nicolás Suarez Juan Traico con secuelas irreversibles, en noviembre de 2016. La imputada es María Laura Moyano Dip, quien conducía el vehículo aquel día.

SALTA. 05/05. La causa está caratulada como “Lesiones culposas en accidente de tránsito e insolvencia fraudulenta en concurso real” y se tramita en la Fiscalía Penal Nº 4, a cargo del fiscal Santiago López Soto. Los representantes de la victima son los doctores Guerra Rodrigo Gonzalo y Latorre Javier; mientras el defensor de la conductora del vehículo es el doctor Matías Adet Figueroa.

El testigo citado para el viernes 5 de mayo es el señor Sergio Nicolás Peñalosa, uno de los albañiles que aquel día esperaba al encargado de la obra que les trajera la llave para ingresar al lugar donde realizan sus tareas. El señor Peñalosa aquel día estaba acompañado por Juan Aguirre, su compañero de trabajo en la obra, la cual se encuentra frente a Petroandina, empresa a la que Moyano Dip se dirigía ese dia, ya que la mujer trabaja allí.

“Venían dos vehículos un auto y una moto, a la misma velocidad, normal, en eso el auto intenta pasar a la moto para ingresar al garaje de Petroandina, por lo visto no ve la moto y sin poner luz de giro, y embiste a la motocicleta”, relató Peñalosa en su declaración indagatoria.

La Fiscalía arranca la rueda de interrogación preguntando desde donde observa el accidente, a lo que responde “desde el frente de Petroandina”. Peñalosa continúa con su relato.

“Estaba acompañado por Juan Aguirre, esperábamos que el encargado nos traiga la llave para entrar a trabajar. Justo mirábamos en dirección a Petroandina para saber la hora porque sabe que abren a eso de las nueve de la mañana, y vimos el momento en que la mujer se adelanta al muchacho para entrar al estacionamiento, y de ahí lo embiste”, describe el testigo.

En cuanto a la mecánica del hecho, el señor Peñalosa indicó que “ellos venían a la par, no venían muy lejos y en esos momentos la mujer se abre para tomar impulso para ingresar por la rampa del estacionamiento, y parece que no lo vio al muchacho y lo embiste, se lo lleva por delante. Ella al girar para entrar, ahí lo embiste la señora del auto, al cerrarlo lo embiste”.

Por su parte el testigo aportó otros datos tales como que “venían por la mano derecha, el chico pegado a la vereda de Petroandina y la señora por el lado del chico”, describió.

Además agregó que “la señora retrocedió el auto, puso luz de posición, ingresó a la empresa y luego salió una señora con un botiquín de primero auxilios”.

Ante esto, el doctor Guerra, uno de los abogados del motociclista preguntó al testigo si sabe acerca de la existencia de las cámaras de seguridad de Petroandina.

“Yo sé que había una puesta en la parte del garaje donde entran ellos, y luego supe por una vecina que le dijo uno de los miembros de Petroandina que no se preocupe, que la empresa tenía cámaras, porque ella se iba de viaje”

Continuando con esa línea de interrogación el doctor Guerra pregunta si la maniobra del automóvil de giro ¿fue brusca o repentina?

“En esos momentos si. Porque ellos tienen que tomar el impulso para tomar la rampa”, responde Peñalosa. Guerra cuestiona acerca de la señalización de la rampa. A lo que el testigo indica que en ese momento no tenía señalización.

Guerra insiste con este parecer preguntando si al día de hoy existe señalización. El testigo responde que “pintaron franjas amarillas en el cordón, y a los costados del portón donde abre para el ingreso al lugar”.

Una pregunta de sentido común surgió de inmediato. El indagar acerca de porque no se acercó a ver qué pasaba. Dijo que “no se acercó al lugar porque llegó el encargado y les abrió la puerta”. Al momento del impacto dijo que no había nadie en la vereda por que Petroandina recién estaba abriendo. Tampoco había ningún vehículo circulando.

El uso del casco

En cuanto al estado en el que quedó el rodado en el que se desplazaba el motociclista declaró que “quedó con todo rota en el frente”. Con respecto al casco dijo que “en el momento en que nosotros vimos no se vio si llevaba el casco por que por el lugar pasaban muchos vehículos, pero cuando intento sentarse tenía el casco. No se veía bien si iba con el casco”

Por su parte el doctor Adet, representante de Moyano Dip, preguntó acerca de la distancia a partir de la cual visualizó los vehículos, a lo que respondió “media cuadra antes”.

Adet interroga acerca del uso del caso, a lo que el testigo responde que no pudo ver desde allí porque la moto venía tapada por el automóvil. Cuestión por la cual le obstruía la visión. El defensor re pregunta por cómo es posible que viera la motocicleta si el vehículo de la imputada “le obstruía la vista”.

Peñalosa  responde a ese particular citando que “en el momento en que la mujer se abre para tomar la rampa no pone guiñe”. Luego explicó el uso del control remoto para el portón de la empresa donde se dirigía Moyano Dip.

“Ellos tienen el control para abrir el portón, por lo cual ese portón demora aparentemente mucho tiempo para abrirse. En el momento en que ella se abre al garaje ahí embiste a la moto”, enfatiza Peñalosa.

El interrogatorio de la defensa

Adet –¿El auto embiste a la moto o la moto al auto?

Peñaloza –El auto. El auto le quiso ganar en velocidad a la moto, porque iban muy pegados”

Adet –¿Como la embiste?

Peñaloza –De costado

Adet –¿Usted pudo ver el preciso momento de la colisión?

Peñaloza –Vemos cuando la mujer dobla, lo agarra al chango y este pasa para la vereda del vecino.

Adet –¿En el momento que usted ve esto que acaba de contar pudo ver si el motociclista iba sin casco?

Peñaloza –No lo vi fue un segundo lo que pasó.

Seguramente serán citados en los días posteriores la señora que salió con el botiquín de primeros auxilios, a la que Peñalosa describió como una señora “gordita y de anteojos” y su compañero Juan Aguirre. Mas los testigos que proponga la defensa de Moyano Dip.